Turquía es la pieza clave en ajedrez entre oriente y occidente

Turquía es la pieza clave en ajedrez entre oriente y occidente

Randolph Borges

Son muy pocas las ciudades en el mundo que pueden contar tan interesantes historias como Estambul. La ciudad más poblada de Turquía, antes llamada Constantinopla, fue capital de varios imperios en diferentes épocas. Los romanos, bizantinos, el imperio latino de la cuarta cruzada, los otomanos y finalmente los turcos, tienen en Estambul una joya de historia viva que ha protagonizado varios capítulos de intercambio económico, cultural y religioso. Su ubicación geográfica tuvo y tiene que ver con trascendentales cambios en la vida de tres continentes.

En Estambul aún convergen el Islam y el Cristianismo en relativa armonía, pese a que estas mismas religiones se disputaron sus dominios hace siglos. Las diferentes crisis, levantamientos y caídas, hicieron de Estambul una ciudad fuerte conocida en su momento como “la Reina de las Ciudades”. Hoy es el sostén financiero y cultural de Turquía y la ciudad más poblada de Europa, con más de 15 millones de habitantes.

Estambul se mantiene como un de las ciudades más importantes de Europa. Aún así la mayoría musulmana tiene un sentimiento auténticamente turco.

Si bien la capital turca es Ankara, Estambul es la que supone el mejor instrumento para medir el rol estratégico que hoy juega Turquía en el reacomodo de las fuerzas que influencian al mundo moderno. Una sociedad de mayoría musulmana, pero que supo separar la política de lo religioso. Su modelo económico, basado en una fuerte participación estatal en la industrialización del país, ha traído altos y bajos a  su estabilidad financiera, sin embargo esta nación euroasiática mantiene uno de los PIB más altos y competitivos de la región.

La Turquía de Erdogan

Recep Tayyip Erdogan lleva las riendas de Turquía desde 2014 como presidente y ocupó el cargo de primer ministro entre 2004 y 2014. Fue alcalde de su natal Estambul en los años 90 y actor protagónico de los grandes cambios que pretenden separar la religión de la política en su país. Los conflictos étnicos internos, también han sido aplacados durante la era Erdogan, gracias a sus políticas de apertura hacia la población kurda, que es la minoría étnica más grande del país con unos 18 millones de habitantes, de los 80 millones que viven allí.

En 2014 Recep Tayyip Erdogan ganó la presidencia de Turquía con una mayoría que silenció muchas críticas de sus adversarios.

Bajo la dirección de Erdogan, Turquía comenzó su camino de crecimiento económico que le llevó a ser valorada para su incorporación en la Unión Europea (UE), pero los prejuicios religiosos de la mayoría de las naciones cristianas en Europa, ven de reojo la incorporación de una nación donde domina el Islam. La conformación social turca, integrada también por árabes, georgianos, bosnios, gitanos, griegos y armenios, ha sabido generar un sentimiento nacionalista genuinamente turco, que dista mucho de sentirse europeo a pesar de la ubicación de Estambul en ese continente.

Si bien las relaciones con occidente fueron cordiales en principio, el gobierno de Erdogan se ha distanciado de la UE debido al conflicto en Siria y la falta de seriedad de ese organismo para cumplir con los compromisos adquiridos en el tema de los refugiados de la guerra. Turquía se negó a prestar su territorio para la invasión estadounidense a Irak, lo que desde entonces tensó las relaciones entre ambos países hasta llegar al punto crucial en que Washington impusiera sanciones comerciales a la nación euroasiática.

Estados Unidos adelanta sanciones comerciales contra Turquía como represalia ante sus alianzas políticas.

Turquía mete miedo

Ante las críticas y agresiones políticas y comerciales que se lanzan desde occidente contra Turquía, Erdogan busca el blindaje de la nación que dirige para que estos impactos afecten lo menos posible a la sociedad turca. Ello supone alianzas comerciales con países como Irán, cuyo petróleo aún es vendido a algunos países de la Unión Europea pese a las sanciones estadounidenses contra los persas. El camino más corto para transportar la mercancía, es Turquía. Qatar es otra de las naciones que a través de Turquía sortea el bloqueo de Arabia Saudita para vender gas a Europa.

Vladimir Putin, Hassan Rouhani y Tayyip Erdogan, presidentes de Rusia, Irán y Turquía, respectivamente, establecen relaciones de cooperación bastante cercanas.

Ser un estratégico lugar de paso, convierte a Turquía en un necesario aliado para todos sus vecinos. Ello le genera cuantiosos ingresos al país que hacen difícil dar mayores golpes a su economía, a pesar de los que impulsa Estados Unidos.

Sin embargo, la nación está en crisis, lo que obliga a Turquía a buscar aliados estratégicos como Rusia y China para hacer contrapeso al debilitamiento de la lira turca. Alianzas comerciales, políticas y militares con estos países, alejan a Turquía de la crisis que ahora mismo se avecina sobre los países se la Unión Europea, que no pueden aunque quieran, voltear su mirada de esta realidad evidente.

Artículos relacionados