El presidente kurdo Massud Barzaní instó a la realización de un plebiscito, el pasado 25 de septiembre, para demostrar el apoyo del pueblo a la separación de la región kurda de Iraq obteniendo en él un apoyo contundente de más del 93% de los votantes.
Todo esto debido a los múltiples desacuerdos del pueblo kurdo con las medidas políticas tomadas por Irák que traen consigo una caída considerable de los recursos petroleros que llevarían a la renuncia del mismo Barzaní.
Entre múltiples sospechas de un supuesto apoyo de Israel, la nación iraquí ha declarado inconstitucional este plebiscito lo que ha generado una tensión total tomando como consecuencia el repliegue de fuerzas militares iraquíes para mantener la paz territorial en la zona teniendo como resultado una respuesta del gobierno kurdo, quien «respeto» la desición del tribunal supremo.
KH

