Siguen los 151 migrantes en alta mar, mientras esperan la empatía de los gobernantes europeos, y aunque el Gobierno de Italia evacuó a los dos bebés enfermos que estaban dentro de la embarcación del Open Arms, el resto permanece en la embarcación
Mientras tanto los gobernantes de Francia y España están en la búsqueda de una solución para los migrantes que llevan casi dos semanas en el Mediterráneo, con problemas de salud que los aquejan y se multiplican dentro del Open Arms.

Más de 12 días llevan los migrantes a la deriva, luego de que se solicitara por razones médicas a Roma y Malta que se hiciesen cargo de ambos infantes que les aquejan dificultades respiratorias.
Los bebés, quienes viajaban junto a sus padres, la mamá de Eritrea y el padre de Etiopía, fueron evacuados en Italia. «Acaba de terminar con éxito la evacuación del bebé y su familia hacia Lampedusa por mar, después de un intento fallido de evacuación en helicóptero por parte del cuerpo de guardacostas malteses», ha comunicado esta noche la ONG a través de su cuenta oficial en la red social Twitter.
Desde que el equipo de socorristas realizó el primer rescate, Malta e Italia solo habían aceptado la evacuación de un hombre y cuatro mujeres junto a sus parientes. Un total de 12 personas. Ambos países, sin embargo, se resisten a aceptar al resto de la tripulación. Malta ofreció puerto a los últimos 39 rescatados el pasado sábado, pero la tripulación el capitán Marc Reig decidió no transferirlos para evitar una revuelta a bordo de los que estaban obligados a permanecer.
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