7 claves de la más reciente intromisión gringa en Venezuela

Claves de la más reciente intromisión gringa en Venezuela / Foto: VTactual

En la más reciente intromisión estadounidense en aguas del Caribe, y como parte de las acciones empleadas por las autoridades del Comando Sur contra Venezuela, el buque de guerra USS Pinckney realizó una operación que Caracas calificó como una provocación, por cuanto la embarcación ingresó en la zona contigua del país suramericano.

Resalta la Enciclopedia Jurídica (2020) que la franja de la zona contigua, contada al termino del mar territorial, a partir de la milla 12 desde la franja costera y hasta las 24 millas, resulta la “faja marítima que se extiende más allá del mar territorial (en el límite máximo de 12 millas para el conjunto de esos dos espacios marinos) y sobre la cual el Estado costero ejerce atribuciones fragmentarias para su protección aduanera, fiscal, sanitaria y militar”.

En tal sentido, tiene asidero el reclamo de la Cancillería venezolana de que hubo una incursión indebida. Por lo que VTactual enumera al menos siete claves para entender este nuevo episodio en la controvertida dinámica relacional entre la potencia guerrerista y el país asediado.

 

1. La distancia de la intromisión

El buque Pinckney se hallaba, el día 15 de julio de 2020, a 16,1 millas de la línea de costa. No obstante, Washington echó mano del recurso de la distancia de 4,1 millas del mar territorial de la embarcación para posicionar la matriz de que Venezuela hace un «excesivo reclamo marítimo”.

Claves de la más reciente intromisión gringa en Venezuela
/ Foto: Cortesía

De hecho, el almirante Craig Faller, comandante del Comando Sur de EE.UU., argumentó: “Ejerceremos nuestro derecho legal de navegar libremente en aguas internacionales sin aceptar reclamos ilegales” y aseguró que la nave se mantuvo “fuera de las 12 millas náuticas de las costas venezolanas”, algo que replicaron las empresas de la hegemonía comunicacional mundial, entre ellos CNN (EE.UU.) o la DW (Alemania), entre otras, a través de sus portales web.

 

2. Acto de “provocación, errático e infantil”

La respuesta de la Cancillería venezolana no se hizo esperar. De nuevo hay que recalcar que a Venezuela le asisten derechos desde la milla 12 a la 24 de la zona marítima contigua, incluso en el aspecto militar, por lo que el día 16 de julio se emitió un comunicado en el que se califica el ingreso del buque en aguas jurisdiccionales de Venezuela como “violatorio del Derecho Marítimo internacional”.

También se le catalogó como un “inexcusable acto de provocación, por demás de errático e infantil”, resultado de la visita de #DonaldTrump al Comando Sur en Florida, “en su desesperada campaña por atraer el voto latino en ese estado a cambio de la permanente e ilegal agresión contra Venezuela”.

 

3. La segunda intromisión de este tipo

A finales de junio, el Comando Sur de EE.UU. informó que el destructor de misiles guiados de la Armada estadounidense USS Nitze había navegado por aguas internacionales del mar Caribe cerca de Venezuela, “donde el régimen ilegítimo de Maduro afirma falsamente tener control”.

En esa oportunidad, el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, tildó la intromisión como un “acto de provocación” y le aconsejó al comandante del Comando Sur, Craig Faller, que no se atreva a enviar sus fuerzas a navegar por aguas venezolanas ni a «realizar acciones, operaciones militares en la mar», porque recibiría una «respuesta digna» de Venezuela.

4. Supuesta operación antinarcóticos

Desde abril, las fuerzas navales estadounidenses se mantienen frente a las costas de Venezuela como parte de una supuesta «operación antinarcóticos» en aguas del Caribe y que con la colaboración de «socios regionales claves» (Colombia entre ellos) les permitieron mil arrestos y la incautación de 120 toneladas métricas de narcóticos, que costaban millones de dólares».

#DonaldTrump declaró recientemente que esos recursos “incautados” estaban destinados a «financiar» al mandatario venezolano, a quien Washington acusa sin pruebas de usar «los beneficios de la droga para mantenerse en el poder».

Con ello persigue golpear moralmente a Nicolás Maduro e indisponerlo frente a la comunidad internacional. Por ello, el propio presidente de Venezuela debió repudiar las “acusaciones sucias, inmundas y falsas” contra el país suramericano y, como ya lo expuso la Cancillería, reiteró que solo buscan (en la Casa Blanca) «ganar votos para la reelección” de Trump en noviembre próximo.

 

5. Antecedentes: Resolute vs Naiguatá, y la Operación Gedeón

En abril pasado, el viceministro de Comunicación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela, William Castillo, rechazaba la versión ofrecida por la televisora alemana DW de que un barco patrullero de la marina venezolana (el Naiguatá) disparaba contra el crucero alemán Resolute y al parecer lo embistió deliberadamente.

«Como fue informado por nuestro Gobierno, nacional e internacionalmente, el barco con fines turísticos Resolute, de origen alemán y con bandera portuguesa, embistió a un buque guardacostas de la Armada venezolana a siete millas de la isla de La Tortuga, Mar Caribe, en aguas jurisdiccionales de la República Bolivariana de Venezuela”.

El Naiguatá recibió daños de gran magnitud y zozobró, toda vez que el Resolute no asistió al rescate de los tripulantes, “incumpliendo la normativa internacional que regula el salvamento de la vida en la mar”, según una nota de la Cancillería. Pocos días después trascendió que el barco turístico estaba acondicionado para servir a grupos mercenarios con la intención de desarrollar un ataque marítimo contra Venezuela.

El 3 de mayo siguiente, se develó la Operación Gedeón, una intromisión preparada por mercenarios bajo el mando de Jordan Goudreau, exboina verde del ejército estadounidense a cuya empresa de seguridad privada, SilverCorp, el opositor Juan Guaidó ofreció pagar 212 millones de dólares por derrocar a Nicolás Maduro. Hasta el momento, más de 50 personas se encuentran detenidas y bajo investigación de la justicia venezolana .

Claves de la más reciente intromisión gringa en Venezuela
/ Foto: Cortesía

 

6. Las amenazas continúan

El pasado 11 de julio, Trump señalaba ante las cámaras de la televisora Telemundo en Miami: «Algo va a pasar con Venezuela, eso es todo lo que puedo decirle, algo va a pasar con Venezuela», y agregó al periodista José Díaz Balart, conductor de la entrevista, que en el panorama mencionado, EE.UU. estará «muy involucrado».

Al respecto, el analista internacional Pablo Jofré Leal señaló a RT que los comentarios de Trump se alinean a las amenazas «permanentes» de Washington reflejadas en las acciones que ya han sucedido, como “las sanciones, los embargos, los bloqueos” e incluso acciones militares con el apoyo de Bogotá.

“Trump está avisando que va a continuar con esa política de máxima presión contra Venezuela”, explicó el experto quien sugirió que lo que necesita Trump, frente a las elecciones de noviembre, es que alguien le dé garantías de mayor desestabilización, de mayores acciones, de sacar a la gente a la calle en Venezuela”, algo que ya el opositor Juan Guaidó no le puede garantizar y que “no va a lograr”. Por lo tanto, vendrá más “desestabilización, sabotajes” y puede que la amenaza militar continúe sobre la mesa.

7. La advertencia

Además de calificar la reciente intromisión del 15 de julio, el comunicado de la Cancillería venezolana advierte al Comando Sur que las instituciones de la República y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana “harán respetar la sagrada soberanía e integridad territorial de Venezuela, a toda costa y conforme con las leyes internacionales, contemplando todas las acciones que considere necesarias y sin caer en las absurdas provocaciones que pretenden afectar la paz y tranquilidad de las y los venezolanos”.

FF/VTactual.com

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