El corte de Internet en Cuba: La táctica común en crisis políticas

Los cubanos que se enfrentan a la peor crisis económica del país en décadas salieron a las calles durante el fin de semana. A su vez, las autoridades bloquearon los sitios de redes sociales en un aparente esfuerzo por detener el flujo de información hacía, desde y dentro de la asediada nación.

La restricción del acceso a Internet se ha convertido en un método probado para reprimir la disidencia por parte de los regímenes autoritarios de todo el mundo, junto con las campañas de desinformación y propaganda apoyadas por el gobierno.

En el extremo, regímenes como China y Corea del Norte ejercen un estricto control sobre lo que los ciudadanos normales pueden acceder en línea. En otros lugares, los bloqueos de servicios son más limitados, y a menudo se cortan las plataformas sociales comunes en torno a las elecciones y a los momentos de protestas masivas.

Sitios bloqueados

El lunes, las autoridades cubanas bloquearon Facebook, WhatsApp, Instagram y Telegram, dijo Alp Toker, director de Netblocks, una firma de monitoreo de Internet con sede en Londres. “Esto parece ser una respuesta a las protestas impulsadas por las redes sociales”, dijo. Twitter no parece estar bloqueado, aunque Toker señaló que Cuba podría cortarlo si quisiera.

Si bien la reciente flexibilización del acceso a Internet en Cuba ha aumentado la actividad de las redes sociales, dijo Toker, el nivel de censura también ha aumentado. El corte no solo bloquea las voces externas, dijo, sino que también acalla “la voz interna de la población que ha querido expresarse”.

El acceso a Internet en Cuba ha sido caro y relativamente escaso hasta hace poco. El país estuvo “básicamente desconectado” hasta 2008, y luego, gradualmente, en los últimos 12 a 15 años, entró en una revolución digital, dijo Ted Henken, experto en América Latina del Baruch College de la City University de Nueva York.

El mayor cambio, señaló Henken, fue en diciembre de 2018, cuando los cubanos tuvieron acceso a internet móvil por primera vez a través de planes de datos comprados al monopolio estatal de telecomunicaciones.

Desde entonces, el porcentaje de cubanos con acceso a internet ha crecido rápidamente hasta superar el 50% en la actualidad, dijo Henken.

Acceso en tiempo real

La revolución móvil ha dado a los cubanos acceso a internet en tiempo real y en cualquier lugar y la posibilidad de compartir información entre ellos, añadió.

Desde principios de 2019, este acceso ha facilitado eventos y protestas regulares, aunque más pequeños, en la isla, y en respuesta, el gobierno ha cerrado periódicamente el acceso a los medios sociales, sobre todo para ocultar sus tácticas represivas tanto de los ciudadanos como de los extranjeros, dijo.

El gobierno cubano también restringe los medios de comunicación independientes en Cuba y “bloquea rutinariamente el acceso dentro de Cuba a muchos sitios web de noticias y blogs”, según Human Rights Watch.

Cuba atraviesa su peor crisis económica en décadas, junto con un resurgimiento de los casos de coronavirus, mientras sufre las consecuencias de las sanciones estadounidenses impuestas por la administración Trump.

Las protestas de ahora, las mayores en décadas, están “absoluta y definitivamente alimentadas por el mayor acceso a internet y a los teléfonos inteligentes en Cuba”, dijo Sebastián Arcos, director asociado del Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de Florida.

“Ayer por la tarde teníamos gente llamando desde Cuba a sus familiares aquí en Miami tratando de averiguar lo que estaba pasando en la siguiente provincia”, dijo Arcos. Pero señaló que los cubanos también están utilizando una serie de trucos para eludir el control del gobierno.

Los cortes de Internet se convierten en algo habitual

Los cortes de Internet por parte del gobierno después o antes de las protestas se han convertido en algo habitual, ya sea que duren unas pocas horas o se extiendan por meses.

En Etiopía, hubo un cierre de tres semanas en julio de 2020 tras los disturbios civiles. El apagón de Internet en la región de Tigray se ha prolongado durante meses. En Bielorrusia, Internet se cayó durante más de dos días después de que las elecciones de agosto de 2020, consideradas amañadas, provocaran protestas masivas.

El servicio de Internet móvil se interrumpió repetidamente durante las protestas de fin de semana durante meses.

Hace una década, durante la Primavera Árabe, cuando las redes sociales estaban todavía en sus primeros años y Egipto, Túnez y otros países de Oriente Medio se enfrentaban a sangrientos levantamientos que se transmitían por las redes sociales, los titulares declaraban los movimientos “revoluciones de Twitter”, y los expertos debatían sobre la importancia que las redes sociales tenían en los acontecimientos.

Diez años después, no hay duda de que las redes sociales y las plataformas de chat privadas se han convertido en una herramienta de organización esencial.

Restringirlas, a su vez, es una medida rutinaria para reprimir la disidencia. El servicio de Internet se interrumpió en Cali, Colombia, durante las protestas antigubernamentales de mayo.

Este año también se han producido interrupciones en Armenia, Uganda, Irán, Chad, Senegal y la República del Congo.

India cierra Internet

Pero los regímenes autoritarios no son los únicos que entran en acción. India cierra habitualmente Internet en tiempos de disturbios. Toker, de NetBlocks, dijo que la imposición de restricciones a Internet en Cuba sigue un patrón global emergente y no siempre en los países que más se esperan, como el reciente corte de Twitter en Nigeria. El lado positivo, dijo, es que el mundo está mucho más al tanto de estos incidentes porque es más fácil vigilarlos y denunciarlos a distancia.

El domingo, toda Cuba se desconectó durante menos de 30 minutos, tras lo cual se produjeron varias horas de cortes intermitentes pero importantes, dijo Doug Madory, de Kentik, una empresa de gestión de redes. Dijo que los grandes cortes de Internet eran raros en Cuba hasta hace muy poco.

“Hubo un apagón en enero solo para el servicio móvil después de las protestas del ’27N'”, dijo Madory, en referencia a un movimiento de artistas cubanos, periodistas y otros miembros de la sociedad civil que marcharon al Ministerio de Cultura el 27 de noviembre de 2020, exigiendo libertad y democracia.

Henken dijo que no cree que el gobierno vaya a cerrar el acceso durante un período prolongado, aunque esa es su táctica habitual para los disidentes y activistas.

“El problema que tienen ahora es que no se trata de un puñado de activistas o artistas o periodistas independientes, sino de una franja masiva de la población en todo el país”, dijo. “Así que el genio está fuera de la botella. Están intentando volver a meterlo”.

 

 

Artículos relacionados