#Impropios Cecilia García Arocha: la sombra que azota a la UCV

“La señora burguesa quiere que vistas de noche y que juegues canasta de espaldas al pueblo”,  Alí Primera: “Alma Mater”.

De esta manera Alí Primera “El Cantor del Pueblo”, advirtió sobre el advenimiento de una “casta” de rectores que cambiarían “las boinas azules por los absurdos cascos de un orden feudal”. Como un profeta alertó sobre la “señora burguesa” que convertiría «La casa que vence las sombras» en un enorme agujero negro desde hace 12 años. Se trata de Cecilia Carlota García Márquez, mejor conocida como Cecilia García Arocha.

Su perfil de Wikipedia relata un auspicioso nacimiento en el “seno de un hogar ucevista” que la llevarían a seguir los pasos de su padre, el doctor Raúl García Arocha, de quien no solo asumió los dos apellidos con los que se la conoce públicamente, sino su profesión de odontóloga. Optó por la carrera académica llegando a ser la primera Decana de la Facultad de Odontología. Se «atornilló» en el cargo durante 11 años hasta que a través de una polémica votación obtuvo la “Joya de la Corona”: el rectorado de la primera casa de estudios de Venezuela para el período 2008-2012.

Apelando a sus discrepancias políticas con el gobierno de Hugo Chávez y portando la “defensa de la autonomía universitaria” como estandarte, esta autoproclamada adalid de la democracia fue, por un lado, postergando la convocatoria a elecciones para renovar a las autoridades universitarias y, por el otro, recompensando su “arduo trabajo” autopagándose el anticipo de sus prestaciones sociales en 2012, entre otras “minucias”.

 

La dupla García Arocha – Mosquera

En 2014 el movimiento estudiantil opositor de las universidades autónomas — incluyendo a la UCV y su rectora tuvieron un papel muy activo en el movimiento insurreccional llamado La Salida que pretendía derrocar al gobierno de Nicolás Maduro. Mientras el humo de las guarimbas distraía a la opinión pública, Cecilia García Arocha y Genaro Mosquera —director de la Fundación UCV y su testaferro personal — robaban a manos llenas y disfrutaban de los beneficios económicos de haber invertido los fondos sustraídos en la creación de la Universidad del Caribe en Panamá.

El politólogo Miguel Jaimes denunció en varios artículos que, mientras el gobierno mantenía los multimillonarios presupuestos de las universidades autónomas, la rectora García Arocha y su grupo: “manejan a su antojo su presupuesto, desviando el dinero, donde partidas completas se pierden sin dolientes (…) una cosa es la autonomía universitaria, otra muy distinta es como desde la UCV se han desviado recursos para mantener y crear universidades privadas dentro del territorio nacional y en otros países”.

Jaimes también afirmaba que la dupla Mosquera – García Arocha es inseparable y que la Fundación UCV es “la caja chica” de la rectora para costear sus gastos personales:

“La Fundación UCV cancela toda la tremenda logística que se consume esta dama, las facturas rondan millones en los comídales del prestigioso restaurant El Hato Grill, ubicado en la avenida La Salle, aparte de los gastos de joyería, restaurantes, viajes de la familia, tarjetas de crédito corporativas, grandes parrilladas, y otros derroches millonarios que hace la rectora en la Tienda Bahía”.

Wikileaks la hace famosa a nivel mundial

Ese mismo año, Wikileaks desclasificó cables de la Embajada estadounidense en donde se reportan las frecuentes visitas de la «rectora eterna»:

“Cecilia García Arocha, Sara Levy y otras autoridades de la UCV se reunieron con la Embajada estadounidense en Caracas, preocupadas por la Ley de Educación: En agosto de 2009, este comunicado de la embajada estadounidense indica que Cecilia García Arocha, rectora de la UCV; Sara Levy, decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (FACES); y Bernardo Méndez, vicerrector administrativo, fueron recibidos por la Oficina de Asuntos Públicos de la embajada, donde expresaron su preocupación por la próxima aprobación de la Ley de Educación. Levy aseguró que el 30% de los nuevos ingresos a la universidad son ‘asignados’ por el gobierno, y no pasan por el sistema de admisión de la universidad. Según dijo Levy a la embajada, ‘esos estudiantes tienden a ser pro-gobierno, y muchos son activistas políticos ya entrenados. Levy dijo que ‘muchos no tienen ningún interés en estudiar’. Muchos no están listos para el rigor académico de la UCV, y abandonan después de unos semestres. ‘Es un mal servicio a estos estudiantes’, dijo la Rectora. Levy notó que, aún cuando los estudiantes de la UCV siempre han sido políticamente activos, la diferencia es que estos estudiantes vienen a la universidad tras haber sido entrenados como activistas políticos por grupos partidarios del presidente Chávez, sin la preparación académica necesaria”.

Entre el gobierno imaginario de Guaidó y el TSJ

En 2019 — tras 7 años sin convocar a elecciones en la UCV — esta “Heroína de la Democracia” reconoce con bombos y platillos al autoproclamado presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó. Inmediatamente, el Aula Magna se convirtió en centro de discusión y debate sobre el “advenimiento de la Democracia” una vez derrocado Maduro.

En agosto de ese año la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia — a través de la sentencia 0324 ordenó suspender temporalmente a Cecilia García Arocha como rectora en la Universidad Central de Venezuela. También pidió la ejecución de elecciones en esa casa de estudios, así como en 8 universidades más. Tras el fallo del máximo tribunal, el personaje en cuestión aseguró que desconocería la sentencia porque su presidente era Juan Guaidó. Sin embargo, consciente de que la presidencia interina de Guaidó solo es válida en un universo paralelo, apeló la sentencia discretamente y el TSJ suspendió dicha medida cautelar meses más tarde.

La renuncia del Vicerrector Administrativo “enciende el ventilador”

En enero de este año, dimite el vicerrector Administrativo de la UCV, Bernardo Méndez, alegando actos de corrupción de Cecilia García Arocha. Entre sus motivos, Méndez indicó la destitución y nombramiento «inconsulto» de jefes y directores de dependencias adscritas al Vicerrectorado Administrativo, además de problemas de disponibilidad presupuestaria que no eran aprobadas por esta instancia.

El ex vicerrector administrativo de la UCV Bernardo Méndez

Otras de las situaciones denunciadas fue el nombramiento de una comisión de contrataciones adscrita al rectorado, pese a que esta figura ya existía en esta instancia. Dicha comisión fue la que realizó las contrataciones de los seguros patrimoniales y de vehículos de la UCV, contratación del vestuario, planes vacacionales y de los tickets de alimentación, entre otros.

Otro de los casos que especificó el  exvicerrector administrativo fue el del Instituto de Previsión Social del Profesorado de la UCV con el seguro auto administrado Samhoi. Los recursos se aprobaban tras el estudio de unos informes que presentaba una comisión integrada por la rectora, el vicerrector administrativo, un miembro designado por la Apucv y otro designado por el Consejo Universitario. En julio de 2019 fue el último informe aprobado por el resto de las autoridades.

Méndez aseguró que esto se debe a que el Rectorado designó un nuevo equipo para calcular estos montos de pago que debía desembolsar la UCV, y se aplicó «unilateralmente» una nueva forma de cálculo de las divisas que se deben indemnizar, por lo que se generaron nuevas deudas en bolívares que no existían.

“Pero te salvaremos a pesar de tus enemigos, los de afuera y los de adentro. Pero te salvarás”, Alí Primera.

El pasado 17 de junio se desplomó el techo del pasillo frente a la Facultad de Humanidades y Educación de la Ciudad Universitaria de Caracas, espacio decretado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad en el año 2000. Pronto la información se hizo viral en las redes sociales.

García Arocha y sus “groupies” aseguran que el siniestro se debió a la “asfixia presupuestaria” ejercida por el gobierno de Maduro que no permite el debido mantenimiento del campus que, en los últimos años, se asemeja más a una ruina postapocalíptica que a la joya de integración de las artes que legó al país Carlos Raúl Villanueva. Sus detractores lo achacan al latrocinio descarado de las autoridades rectorales.

Ese mismo día el ministro de Educación Universitaria, César Trompiz, asistió al lugar de los hechos junto con personal de la Misión Venezuela Bella, para inspeccionar el área afectada. La rectora lo recibió con los brazos abiertos en una escena que quedará para la historia.

Enza García Margarit/VTactual.com

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