#VTentrevista Boza: Empresariado mantendrá precios para cuidar su porción de mercado

El Gobierno venezolano y sectores económicos del país firmaron un acuerdo de precios para los 27 rubros priorizados a fin de frenar la especulación desatada en la nación caribeña, cuya economía es marcada por la tasa de cambio del dólar paralelo que aumenta desproporcionadamente sin justificación económica aparente.

El Gobierno nacional ha iniciado un proceso de fiscalización en los establecimientos comerciales del país y en ese sentido, la ministra de Comercio, Eneida Laya, ha advertido al sector que en la supervisión se verificará que los precios estén en correspondencia con la tasa de cambio fijada por el Banco Central de Venezuela.

Este lunes también fue anunciado un aumento del ingreso integral para los trabajadores que se ubicará en 800.000 bolívares a partir del 1 de mayo y que está compuesto por 400 mil bolívares de salario mínimo y 400 mil de ticket alimentación. Para tener una idea del alcance que tendrán estas medidas en la economía venezolana VTActual consultó al economista Toni Boza, quien vislumbra cuál será el comportamiento del mercado a partir del próximo viernes.

Boza explica que el Estado venezolano se ha planteado una nueva fase en la economía, que contempla buscar una estabilización en los precios en un solo sector, enfocado en los bienes básicos para la vida de la ciudadanía. “Esto crearía una especie de zona de protección, de consenso para ir construyendo una estabilidad en los precios”, indicó.

Empresarios apostarán a la producción y no a los dólares preferenciales

Al ser consultado sobre la diferencia entre esta medida y la metodología de los precios acordados que ya fue implementada en 2018, Boza opinó que en esta oportunidad el Estado no pondrá las divisas preferenciales que sí colocó hace dos años en el mercado para que los empresarios optaran por ellas.

“Cuando antes se convocaron los precios acordados hubo una especie de simulación por parte de los empresarios, es decir como una puesta en escena (…) Realmente todos estaban mirando en la mesa el pastel que iba a repartir: los dólares que el Estado ponía en juego”, dijo.

Los recursos que se van a colocar para producir los bienes, prosiguió Boza, van a ser los de los propios empresarios dado que el Estado venezolano no cuenta con las divisas que ese sector esperaba.

“La vez pasada los empresarios no estaban mirando los bienes que ellos iban a producir, sino que estaban mirando cómo le ponían la mano a los dólares baratos para supuestamente importar, para supuestamente traer insumos, productos terminados y tener una provisión en el mercado, el pequeño detalle es que ahora el Estado no tiene recursos, no tiene dólares, no hay dólares que repartir, entonces de verdad ahora no va a ser una puesta en escena, sino que va a ser un hecho real”, enfatizó.

El objetivo será mantener un mercado cautivo

Boza explica que el sector empresarial, que sí va a apostar por la producción, procurará cuidar el porcentaje del mercado que consumirá sus productos. Añadió que este grupo de empresarios será fácil de identificar, dado que es el que cuenta ya con una capacidad de producción instalada, con equipos, maquinarias, personal, una materia prima que procesar, y un producto final que comercializar.

Agregó que para el empresario la ganancia será la seguridad de tener una porción del mercado cautivo. “La tendencia debería ser que el asalariado que va a tener pocos recursos, va a estar muy pendiente de ver quién va a vender más barato y la tendencia no va a ser quién ofrece un producto sino quién lo vende más barato y el incentivo del empresario no va a ser cómo le pongo la mano a los dólares del sector público porque ya no existen, sino que ahora la tendencia es cómo yo capto más mercado”, expuso.

Por otro lado, el Estado va a colocar los recursos en manos de los trabajadores a fin de compensar su capacidad adquisitiva, mientras que el empresariado deberá ocuparse en ampliar su mercado.

Los resultados

El economista prevé que los resultados de la aplicación de esta política se podrán ver en los próximos cinco o seis meses y que la transformación más profunda se podrá palpar en año y medio si se logra estabilizar la economía y poner en el juego al petro.

Resalta que esta política de precios acordados fue exitosa en Argentina, donde se le conoció como “precios cuidados”,  mediante la cual se acordaron precios en aproximadamente 80 productos y que debido a lo positivo de su implementación se le sumaron 700 presentaciones de diferentes productos, así como empresarios que voluntariamente se fueron sumando al plan que buscaba frenar la especulación, dado que ésta con el tiempo merma la ganancia.

Sobre salarios

En cuanto al salario de los trabajadores, plantea que el Estado debe avanzar en la estabilización de la capacidad adquisitiva de los trabajadores utilizando el petro y aunque reconoce que esta propuesta que ya se había puesto sobre la mesa en 2018 no pudo ser empleada a plenitud por todos los hechos suscitados en 2020 -entre ellos la pandemia, el bloqueo y el saqueo de los activos venezolanos- , señala que puede ser de gran ayuda.

“Hace dos años el petro había funcionado en dos cualidades: Primero, como medida de valor, que era medio petro un salario, y segundo como reserva de valor que permitía ahorrar en petro, pero la función más importante y la que pone en juego el petro para poder tener incidencia en cosas como el salario era la función de medio de pago, que apenas en diciembre tuvo su primer ensayo“, recalcó.

Boza señala que el salario de los venezolanos es muy bajo y que debería estar situado entre los 200 a 400 dólares, límites donde se sitúa la paridad del poder adquisitivo en Latinoamérica. Reconoció que el ingreso salarial del venezolano es insignificante entre 1 a 3 dólares, valor que calificó de absurdo y que tiene su origen en la distorsión cambiaria.

Agregó que al momento de hacer un análisis sobre esta materia es necesario considerar un elemento que generalmente no es tomado en cuenta: el salario social. “El salario social que es la bonificación de los ingresos de los trabajadores, de las personas pensionadas, etcétera, hay una población vulnerable o la población que tiene una relación contractual con el Estado o con el sector privado que está siendo bonificada o compensada por el Estado, sin embargo ambas medidas son insuficientes“, reiteró.

SI/VTActual

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