#VTanálisis La responsabilidad social empresarial en Venezuela se durmió frente al Covid-19

La pandemia del Coronavirus, ha dejado en evidencia el poco ínteres del capitalismo por el mundo. El sector privado en Venezuela se ha mostrado indiferente ante las necesidades sociales de la población que se ve efectada por el virus.

Según la Cámara Venezolano-Americana de Comercio e Industria (VenAmCham), 8 empresas representan el grueso de empresas privadas productivas en el país, ante la pandemia, hasta ahora solo una de ellas ha realizado hasta ahora un aporte ante el Covid-19.

Alimentos Polar, las empresas Bigotts, Cisneros, Movistar, Banesco, Nestle, Toyota y Farmatodo, están entre esas compañías y agrupan un importante número de empleados que se benefician directamente de ellos.

Estas empresas deben cumplir con la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), ya que Venezuela es uno de los países Latinoamericanos pioneros en el tema. Esta obligatoriedad además de beneficiar al colectivo, da un mayor desarrollo a la economía. De manera que las empresas deben diseñar e implementar programas sociales que beneficien no sólo a los empleados sino a la sociedad en general.

Desde el inicio de la cuarentena en el país caribeño el 16 de marzo de 2020, las empresas que no pertenecen a los sectores como alimentación, salud o telecomunicaciones deben permanecer cerradas. Las nombradas anteriormente a excepción de Banesco, siguen operativas, sin embargo hasta ahora no han ofrecido ningún aporte social ante la contingencia, a pesar de tener la “ayuda social” contemplada en su organigrama empresarial.

Los trabajadores directos mantienen el cobro de los salarios, pero no cuentan con los beneficios laborales extras (bonos-alimentación-comisiones), tampoco son trasladados hacia sus viviendas, a pesar de que el transporte público también cuenta con restricciones.

Tampoco se han ofrecido espacios e infraestructuras para la realización de jornadas de dispistaje por el Covid-19, o la donación de insumos médicos o alimentos para aquellas personas que están en casa percibiendo solo un pago mensual.

Sin embargo, empresas como Movistar han asomado un poco de solidaridad. Según un nota de prensa de la empresa reseñada por el diario El Universal, la empresa incrementó el ancho de banda de la red WiFi Social desplegada en 36 hospitales del país, 17 de los cuales son Centinelas, con la finalidad de contribuir con la conexión del sistema de salud.

Un gobierno responsable

Como medida oportuna, el gobierno de Venezuela ha venido tomado acciones para evitar la propagación del virus en el país y apoyar a los ciudadanos cuyos salarios no son suficientes para enfrentar la coyuntura.

Entre las medidas tomadas por el Ejecutivo se encuentra la suspensión del pago de los servicios de telecomunicaciones durante los próximos seis meses. Además,Maduros pidió garantizar el sevicio de telecomunicaciones completamente a los usuarios y prohibió que las compañías corten los servicios.

El ejemplo que dieron empresas de otras latitudes

El caso del sector privado en otras latitudes es muy diferente, en países como EE.UU., Italia y España donde se han presentando más casos de contagio, las grandes empresas han aportado ayudas.

La megafarmacéutica suiza Roche creó el primer test para Covid-19 comercialmente aprobado. Verily (la filial de Google para temas médicos) reasignó a 1700 de sus ingenieros al desarrollo de un test de detección de Covid-19 basado en la web.

La cadena minorista estadounidense Walmart, por su parte, acordó convertir algunos de sus estacionamientos en lugares de testeo. Y en Alemania, el Reino Unido y EE.UU. los hoteles se transformaron en hospitales improvisados para ayudar a enfrentar un alza súbita de la cantidad de pacientes.

Narkys Blanco/VTactual.com
https://www.vtactual.com/irrespeto-cuarentena-casos-covid19/

 

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