Frente a la pandemia de Covid-19 y la cuarentena social implementada por el Gobierno Bolivariano, el bloqueo comercial y financiero impuesto por los EEUU, las intenciones belicistas de Donald Trump quien – para ocultar su mediocridad como gobernante – pretende imponer un bloqueo naval con la excusa de la lucha contra el narcotráfico; el movimiento campesino venezolano da un paso al frente en defensa de la Patria.
Orailene Maccarri es abogada de profesión y trabajadora de la tierra por convicción. Nacida en el estado Barinas, lleva el amor por el campo y el cultivo de la tierra en los genes. Radicada en la parroquia Antímano de Caracas, es militante del movimiento campesino promocionando e implementando exitosas iniciativas de agricultura urbana. Forma parte – junto con otros trabajadores del agro y de la pesca de todo el país – del Congreso Campesino y Pescador convocado por el Presidente Nicolás Maduro para la unificación en la lucha y defensa del Pueblo Venezolano.

Esta lideresa popular conversó en exclusiva con VTactual sobre cómo afecta esta situación la producción agrícola y la posición asumida por nuestros trabajadores del campo al respecto.
La soberanía alimentaria es un tema de “Seguridad de la nación”
Maccarri relata que el Comandante Chávez, en su visión como estadista, revolucionó el tema “Seguridad de la Nación” cuando lo redimensionó ampliándolo a un contexto integral, incluyendo el tema alimentario:
“Es allí donde el gobierno revolucionario empezó las acciones necesarias para empoderar a la clase nacional productora, los campesinos y campesinas de nuestra tierra, históricamente desplazados por la Oligarquía, y traicionados en sus luchas históricas desde la caída de la tercera República. La primera de esas gestas fue con el pensamiento bolivariano, luego vino la lucha zamorana y en el siglo XX con el arribo de la democracia representativa y el Pacto de Punto Fijo”.
Asegura que el Presidente Nicolás Maduro continuó con el apoyo al sector y el impulso de la organización campesina desde las bases y recuerda que el 2019 fue un año de gran agitación:
“Hicimos una gesta nacional, con asambleas de campesinas y campesinos, así como de organizaciones que históricamente han servido de plataforma para sus luchas y defensa, en las cuales consolidamos el Congreso Campesino y Pescador, en la que – como dignos hijos de Chávez – ya habíamos anticipado el escenario de la guerra en contra de la Revolución Bolivariana por lo que nos comprometimos a estar en pie de guerra contra cualquier acción belicista en nuestro país por parte de cualquier potencia extranjera. Nos organizamos en Milicia Campesina, adminiculándonos con el Comando Nacional de la Milicia Nacional Bolivariana para la defensa del territorio y la producción”.
De este lado del Bloqueo
Orailene Maccarri enfatiza que el bloqueo ha afectado ferozmente al sector campesino: maquinarias, insumos, implementos, hasta semillas han sido conculcados a nuestro pueblo, por ser capaz de decidir su propia forma de gobierno, el de la democracia participativa y protagónica, y su propio sistema económico, el socialista y su propia forma de estado: el Comunal, todo basado en el Poder Popular como base de la soberanía”.
A pesar de ello – resalta – el campesino es innovador por naturaleza debido a que es la única forma que tiene para adaptarse a las duras condiciones del ambiente y producir con éxito. Afirma que se han ejecutado múltiples desarrollos de innovadores, para maquinarias y técnicas de riego, entre otras.
Lamenta que falta más empuje por parte de las universidades y el capital privado “que todavía sueña con ser franquicia de grandes empresas transnacionales, imponiéndonos un modelo de consumo artificial y depredador del medio ambiente”.
Crisis como oportunidad
Con gran convicción manifiesta que esta crisis nos llevará a crear un nuevo modelo económico de producción y distribución. Para ello se cuenta con la organización campesina: las Asambleas Agrarias en el campo, creadas en la Ley Orgánica de Seguridad y Soberanía Alimentaria por el Comandante Chávez. Existen los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), creados por el Presidente Nicolás Maduro, los Consejos Comunales y Comunas quienes tienen a su vez a los Consejos Locales de Planificación: “son múltiples las herramientas que tenemos a la mano para consolidar el modo de producción nacional que termine de asentarnos como potencia en el mundo, gracias a la Revolución Bolivariana”.

Orailene sonríe y continúa con su exposición: “No es fácil, salir del modelo capitalista, muchos de nosotros todavía lo tenemos presente y hasta pensamos que es indispensable, pero la pandemia del Covid 19, ha servido para demostrar que no es así, y mientras que en el mundo se están robando las grandes potencias los cargamentos de tapabocas, nuestro pueblo sale a la calle con sus propias manufacturas, haciendo gala de inventiva frente a la crisis”.
¿Qué medidas ha tomado el movimiento campesino ante la Cuarentena Social implementada por el gobierno bolivariano?
Para superar los escollos de la cuarentena, estamos en constante comunicación con el Gobierno Nacional, haciendo mesas de trabajo regionales para atender temas como el abastecimiento de gasolina, salvoconductos para distribución de alimentos, entre otros. De hecho, justo antes de la Cuarentena se instaló el Consejo de Agricultura Urbana, Familiar y Comunal, como órgano de participación en la generación de políticas públicas junto a los entes competentes en materia agroalimentaria.
Dependemos como cualquier otro país de la producción, agraria, industrial, campesina, obrera, intelectual, todos debemos integrarnos en la lucha por nuestro país. Evidentemente el proceso empieza en lo básico, los alimentos. El 80% de los alimentos que sostienen nuestros hogares proviene de nuestro campo. Nosotros no nos hemos detenido, ni hemos tenido acceso a divisas, ni a grandes créditos, y sin embargo, hemos sido capaces de producir a lo largo de estos 8 años de guerra económica.
La agricultura urbana
Maccarri comenta que existe un estereotipo sobre que en la ciudad no se produce nada. Sin embargo, no es así, la agricultura urbana existe en las parroquias más alejadas de Caracas – las que llamaron marginales – como una forma de resistencia, frente a los terrofagos y amos de la tierra, que decidían donde hacer urbanizaciones o centros comerciales, sin reserva alguna de espacios para la producción agrícola o industrial, porque el negocio era hacer apartamentos o locales comerciales.

Usted encabeza una experiencia muy exitosa desarrollada en la parroquia de Antímano, más concretamente, en El Algodonal ¿Qué acciones han tomado en el marco de la Cuarentena Social en tiempos de Coronavirus?
En el caso de El Algodonal, estamos desarrollando un programa piloto para las comunidades, frente al Covid 19 y la Cuarentena: el Plan de Agricultura Familiar en Casa. Es una manera de establecer actividades anti estrés, que conecten a los miembros de la familia, en especial a las nuevas generaciones frente al fenómeno agrícola, y que pueda producirse planificadamente una carga alimentaria, generada por el propio grupo familiar.
Se trata de talleres cortos y prácticos, a quienes se inscriben, para enseñarles como rescatar la semilla artesanal, hacer compost, preparar el sustrato para la siembra, desarrollar semilleros y plántulas, todo para poder establecer un sistema de producción agrourbano integral, con los aportes de acuerdo a las capacidades y tiempo de cada quien, contribuyendo cada uno como un pequeño engranaje en este reloj de la producción.
En lo personal, contamos con la experiencia familiar de la Unidad de Propiedad Familiar Carlos Fernando Clavijo, donde estamos desarrollando un plan de siembra más grande para los rubros, pimentón, ají, medicinales y árboles frutales.

Orailene Maccarri concluye: “Toda crisis es una oportunidad, tenemos que aprovecharla para obtener lo mejor de ella. Es este el momento para hacerlo, dudar es perder la Revolución y la República, como dijo Ribas: ¡No podemos optar entre vencer o morir, necesario es vencer! Nosotros estamos venciendo, estamos produciendo”.
Enza García Margarit/VTactual.com

