Las cosas para Brett Kavanaugh, el hombre nominado por el presidente estadounidense, Donald Trump al Tribunal Supremo, empiezan a ponerse color de hormiga con las denuncias de acusación de abuso sexual en su contra.
El testimonio de Christine Blasey Ford, una de las víctimas del juez, fue expuesto este jueves ante ante el Comité Judicial del Senado, en el relato detalla como Kavanaugh junto a otros chicos la sometieron sexualmente.
Detalla que había cuatro chicos: Brett Kavanaugh, Mark Judge, P.J. Smyth, y otro que no recuerda. «Bebí una cerveza ese día. Brett y Mark estaban visiblemente ebrios. Fui por las escaleras para usar el baño. Cuando llegué al final de la escalera, fui empujada desde atrás a un dormitorio”.

La mujer explicó que fue empujada a la cama «Brett se lanzó arriba de mí. Comenzó a manosearme (…) Grité tratando de que alguien me oiga, y traté de sacármelo de encima, pero era demasiado pesado”, explicó que intentó gritar por ayuda, pero Kavanaugh le tapó la boca añadió.
Ante el relato de Christine, el juez Kavanaugh negó “categórica e inequívocamente” las acusaciones y las calificó de “vergüenza nacional” dijo ante el Comité Judicial del Senado, el órgano que deberá recomendar o no su candidatura al resto de la Cámara.

Por su parte Debora Ramírez, la segunda víctima de agresión sexual por el juez, que salió a la luz pública el pasado domingo en la revista The New Yorker, sostiene que Kavanaugh abusó de ella cuando cursaba su primer año de carrera en la Universidad de Yale, en 1983.
El escenario para Kavanaugh, es cada vez más contrario a los planes del presidente estadounidense, que lo avisoraba como el próximo en el Tribunal Supremo como su ficha política.
EC
Kavanaugh y Trump amenazan derechos de mujeres estadounidenses

