En Venezuela, no dudamos que en otras partes del mundo, hay un dicho que dice “No cuentes los pollos antes de nacer”, un consejo que la derecha, para bien del pueblo venezolano, desconoce frecuentemente.
En 2002, luego del golpe de Estado contra el comandante Hugo Chávez, amaneció el 12 de abril asistiendo a cuanto programa de TV les invitara para jactarse de su hazaña. De allí la célebre “gracias, medios de comunicación” que debieron recoger al día siguiente, porque se pusieron en evidencia. Se dejaron ver las costuras por el ansia de protagonismo que les caracteriza.
Hay otro dicho muy generalizado que expresa “Guerra avisada no mata soldado” y, luego de tantos años de complots, arremetidas y traiciones, el Pueblo y el Gobierno venezolanos lo ponen muy en práctica, no se confían. Pero la derecha desconoce de refranes y de sabiduría popular, cree que los ciudadanos del país están dormidos, son pendejos o que la cuarentena los tiene distraídos en casa.
Nuevamente se lanzan a la aventura del golpismo y aprovechan la madrugada de un domingo para arrojarse al mar e intentar una incursión terrorista que les garantice tomar el poder por la fuerza, derrocar a Maduro y permitir la entrada a EE.UU. y Colombia.
No obstante, algunos actores de sus filas jugaron posición adelantada y empezaron a cantar como pajaritos “lo que se venía”.
Pompeo y la reapertura de la embajada
El pasado miércoles 29 de abril, el secretario de Estado de EE.UU., Michael Pompeo, declaró a la prensa que su país reabrirá su Embajada en Caracas en cuanto Nicolás Maduro “se haga a un lado”, conforme al plan para una “transición democrática” ideado por Washington.

“He pedido a mi equipo que actualice nuestros planes para reabrir la Embajada de Estados Unidos en Caracas para que estemos listos para volver en cuanto Maduro se haga a un lado”, dijo.
Aderezó además con que confía en que la bandera estadounidense volverá a ondear en la capital venezolana, porque “el esfuerzo multilateral para restaurar la democracia sigue avanzando”.

Si bien de cara al público el plan requiere que Maduro y el opositor Juan Guaidó se aparten para dar paso a “un gobierno interino y comicios presidenciales y parlamentarios libres, en un plazo de seis a doce meses”, el rechazo del Presidente constitucional venezolano a la pretensión injerencista obliga a los halcones de la Casa Blanca a jugar otras cartas.
Elliott Abrams y la transición de la derecha
Al día siguiente, el jueves 30 de abril, Elliott Abrams, enviado de Washington para Venezuela, declaraba que “EE.UU. no contempla volver a Venezuela si Nicolás Maduro sigue en el poder pero estamos confiados en que la presión alrededor va aumentar prontamente”.
En correspondencia con los afirmado por Pompeo, Abrams indicó que su gobierno alista planes para reabrir la embajada en Caracas, porque piensa que una transición está en puertas.

“Creemos que una transición está por venir y necesitamos estar preparados”, aseguró en una conversación online con el centro de pensamiento Hudson Institute, de clara tendencia conservadora.
De hecho, llegó a decir que “la situación a corto plazo empeorará internamente” en Venezuela.
Periodistas que adivinan y videntes dateados
En el ámbito nacional, llamaron la atención los mensajes de algunas personalidades que en los últimos años se han consolidado como cruciales factores comunicacionales de la derecha, debido a sus conexiones políticas dentro y fuera del país, aunque su credibilidad esté realmente en entredicho.
El caso de Marianella Salazar, periodista muy activa durante los primeros años de la década pasada y hoy en el olvido, resultó impactante por su mensaje premonitorio.
La noche promete… no será fácil conciliar el sueño
— Marianella Salazar (@AliasMalula) May 3, 2020
También atrajo el tuit de Lessi Marcano, quien se hace llamar vidente, pero también coach, motivador e inspirador, quien instó a esperar por algo en la madrugada.
https://twitter.com/LessiMarcano/status/1256585978761936896
Así las cosas, es muy probable que el plan estuviese divulgado entre pequeños grupos, pero la obsesión por el protagonismo no les deja lugar a la reflexión ni les permite amarrar la lengua. Ni siquiera a los propios involucrados que grabaron un mensaje momentos antes de su aventura, al que la multinacional Telesur tuvo acceso.
#IncasiónFrustrada| este es el Cap. Robert Colina alias Pantera el jefe del Grupo 3 de la invasión a #Venezuela, momentos antes de la incursión fallida. Es 1de los 8 abatidos, los terroristas insisten que está vivo para mantener la moral en alto de sus mercenarios #EnDesarrollo pic.twitter.com/jqtFmRn8Gx
— Madelein Garcia (@madeleintlSUR) May 3, 2020
En redes sociales insisten en que sigue vivo y que algo «más grande» está por venir. Guerra avisada…
FF/VTactual.com
Desmantelado intento de incursión terrorista en costas venezolanas

