#VTanálisis Lenin Moreno gobierna un naufragio de descontento que lo dejará fuera de la embarcación

Dejando atrás 1.095 días desde su llegada al Poder, Lenin Moreno, gobierna un Ecuador convulsivo, con protestas, más de 3 mil fallecidos por el Covid-19 y apenas el 18,7% de la aprobación social, nada en comparación con el 77% de aprobación que llegó a alcanzar en el primer año de gestión, lo que podría obligarlo a dejar el Palacio de Carondelet.

Esta semana, cumplió tres años en la Jefatura, luego de que Rafael Correa entregó la presidencia el 24 de mayo de 2017. Ante el informe de su administración, asomó la interrogante de saber quién conducirá el cargo si él la «dejase», lo que ha sido catalogado por los ecuatorianos como el fin de la era Moreno.

A pesar de ser este su último año de mandato, Moreno se ha visto presionado por el fuerte descontento social que ha generado protestas en Guayaquil en rechazo a las nuevas medidas económicas y sociales anunciadas hace una semana en la que impuso controlar el precio de los combustibles, aunado al mal manejo y efectivas respuestas  a la crisis de la pandemia, entre otros.

En realidad son varios los sucesos que han marcado la derrota social del gobernante desde que asumió la Primera Magistratura, fracaso que se agravó en el último año debido al repudió que han manifestado los ciudadanos.

Economía en crisis

La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) del Ecuador aseguró que de no remover las medidas se podría llevar a un paro general en el país, lo que representaría una presión social para Moreno, ya que la pandemia por el Covid-19 ha desetabilizado más la economía de ese país.

Sin embargo, los problemas económicos de Ecuador son una deuda que se viene arrastrando desde el estallido social de hace un año cuando se tumbó la decisión de eliminar los subsidios a los combustibles.

Otro precedente que marcó en marzo de 2019 fue cuando Moreno suscribió un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 4.200 millones de dólares e impuso una reforma fiscal, la flexibilización laboral, la disminución del aparato estatal,  y el retiro del subsidio a los combustibles.

Entre las medidas anunciadas se establece la instalación de un sistema de fijación de precios de los combustibles, la reducción del horario laboral de los funcionarios públicos y el cierra y fusión de 10 empresas entre ellas, la aerolínea Tame, Inmobiliar, Ferrocarriles, Siembra y Medios Públicos.

Transferencia de Poder

En medio de las quejas sociales que se viven en Ecuador, Moreno dispuso bajo Decreto 1066 suscrito el 21 de mayo la representación legal de la Presidencia del Ecuador a la Secretaría General de la Presidencia de la República inclusive antes de terminar su Gobierno.

La decisión generó polémica en el en torno político y social de Ecuador, ante lo que el secretario general de Gabinete, Juan Sebastián Roldán, insistió en que las atribuciones son sobre la Presidencia, no sobre el presidente y, por tanto, Moreno no está delegando ninguna de sus funciones.

En este orden de ideas, el exgoberante Rafael Correa se pronunció a través de red social Twiitter y manifestó que tal anuncio era inadmisible. “Si está incapacitado para gobernar, que llame a muerte cruzada, pero que no siga destruyendo la Patria», escribió.

Mientras que en las redes sociales no cesó la polémica que se desató sobre si Moreno deja la Presidencia aun cuando la Secretaría General de Comunicación, aseguró en un comunicado que el Gobierno “rechaza los comentarios infundados y malintencionados en torno a la emisión del Decreto Ejecutivo N° 1066, que buscan confundir a la ciudadanía. Por mandato constitucional, las funciones del Primer Mandatario no son delegables”.

 

Maquilló la cifras del Covid-19

Ante los más de 37 mil contagiados en Ecuador, Lenin Moreno, fue acusado por la misma población de maquillar la cifra de fallecidos, a pocos días de registrarse los primeros casos.

Según cifras del Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias del Ecuador (SNGRE), a principios de abril, se registraron 3.163 contagiados por coronavirus y 120 muertos, lo cual fue desmentido por los ecuatorianos, quienes aseguraron que a diario fallecían entre 70 y 90 personas por el virus.

Tras la constante información que revelaron en las redes sociales, Moreno tuvo que asumir que hubo «un desfase en los reportes de fallecidos y que en los primeros 15 días de abril se registraron unas 6.700 muertes en esa región, en la que normalmente hay 1.000 fallecidos por quincena».

La pava de #DonaldTrump

Le gestión de Moreno se mostró más quebrantada tras su visita a #DonaldTrump en febrero de este año, antes de que llegaran los primeros casos de Covid-19 a ese país.

Luego del viaje, Moreno explicó que entre los temas discutidos, se analizó la situación política de países vecinos como Venezuela, Cuba y Nicaragua.

De inmediato esta visita fue rechazada por países de la región, así como por los propios ecuatorianos ya que buscaba alcanzar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, tal como en 2003 con Lucio Gutiérrez, prácticamente volviendo a retomar las negociaciones que quedaron hace 17 años.

Moreno consiguió en esa entrevista un nuevo desembolso y una deuda adicional de más 300 millones de dólares con el Banco Mundial (BM) para seguir financiando sus programas de recortes, despidos masivos y desinversión pública lo que ha causado que se profundice más descontento social en la nación suramericana.

El pasado abril la Secretaría Nacional de Comunicación de la Presidencia ecuatoriana (Secom) informó que el BM entregará para junio de este año la cifra de 500 millones de dólares: “Los USD 500 millones se sumarán a los USD 350 millones aprobados este mes por el Banco Mundial (BM) para apoyar los esfuerzos del Gobierno de Ecuador (…)”.

 

 

NB/VTactual

Aprobación popular de Lenín Moreno: otra víctima fatal del Covid-19 en Ecuador

 

 

 

Artículos relacionados