Más que un hecho histórico concreto, el día Internacional de la Mujer tiene una raíz combativa y reivindicativa. Su celebración tiene significado y esencia, gracias a los movimientos de las mujeres trabajadoras de finales de siglo XIX y principios del XX, quienes lucharon por conseguir mejores condiciones en su calidad de vida y en su búsqueda por el respeto e igualdad de derechos dentro de la sociedad.
Por tal motivo, durante el desarrollo de la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, que tuvo lugar en Copenhague en el año 1910, la reconocida militante alemana Clara Zetkin propuso el establecimiento de un día para celebrar el Día de la Mujer Trabajadora, con la intención de honrar la lucha militante y política de las mujeres obreras del mundo y de las recientes movilizaciones realizadas por las obreras de Estados Unidos.

La propuesta tenía como objetivo honrar la lucha revolucionaria de las mujeres oprimidas y explotadas en las fábricas e industrias instauradas por el sistema dominante. En Venezuela el papel de las mujeres por la igualdad política no se diferenció de las demás realidades a nivel mundial. A pesar de que tuvo su propia dinámica y características, la búsqueda de los derechos civiles a principios del siglo XX, fue concebida bajo un carácter militante y reivindicativo.
Venezuela y el papel histórico de la mujer
Desde los tiempos del establecimiento de la sociedad colonial, el papel de la mujer dentro del proceso histórico venezolano estuvo subordinado a los lineamientos del sistema patriarcal. Así, la actividad de la mujer debía confinarse a la esfera de lo privado, reduciendo sus capacidades individuales y colectivas a los asuntos del hogar y el matrimonio.
La presencia de esta mentalidad, excluyente y desigual, estuvo vigente a lo largo de todo el siglo XIX. Las instituciones, ahora republicanas, seguían reproduciendo una ideología dominante donde la mujer era relegada a los asuntos domésticos, privándola de una participación más activa en otros espacios de la sociedad.
Pese a esta realidad, el carácter combativo de la mujer venezolana siempre estuvo presente. Su presencia activa, fue tomando terreno en espacios educativos, culturales y políticos, logrando así romper con la separación de género y su confinamiento al espacio privado.
Siglo XX: las mujeres se suman a los espacios políticos
La realidad nacional e internacional que tenía lugar a principios del siglo XX, estableció las condiciones necesarias para que la lucha por los derechos civiles se consolidara en Venezuela. Por un lado, la nueva dinámica económica de la explotación petrolera, trajo consigo la proliferación de mano de obra de mujeres y hombres que, por las condiciones de miseria y desempleo, fueron incorporándose a las fábricas existentes en el país.

Pero a la vez, el abuso y aprovechamiento de los patronos, impulsó el surgimiento y afianzamiento de una fuerza organizativa consciente de su posición como mujer de la clase obrera, acción que permitió más adelante el alcance de logros significativos como grupo social y político. Es así como, en 1928, durante la dictadura gomecista, se funda la Sociedad Patriótica de Mujeres Venezolana, primera organización de tipo política creada por mujeres, que tuvo como objetivo, la denuncia de los atropellos sufridos en el país por parte del gobierno del general Juan Vicente Gómez.
Entre 1935 y 1936, se crean la Agrupación Cultural Feminista y la Asociación Venezolana de las Mujeres, movimientos que, con un rol más participativo, se sumaron a los diferentes acontecimientos que se suscitaron tras la muerte de Gómez y tras la activación de la lucha de clase obrera luego de la huelga petrolera de 1936 y de las protestas de los diferentes gremios, como por ejemplo el de las lavanderas, textiles y tabaqueras.
Gracias al papel político y activo de las mujeres, se logra en 1942, una reforma del Código Civil que ayudó a mejorar parcialmente, la situación de la mujer en relación a los bienes conyugales y a la patria potestad de los hijos frente al hombre.
El primer 8 de marzo en Venezuela y el impulso del voto femenino
Impulsadas por gran espíritu combativo, de empoderamiento y de conciencia de clases, el 8 de marzo 1944, Venezuela celebra por primera vez, el Día Internacional de la Mujer. Entre las actividades de ese día, un gran mitin tuvo lugar en el Teatro Nacional, teniendo como tema transversal, la realidad de la mujer trabajadora y el voto femenino.
La conquista del movimiento sufragista fue tomando cuerpo en 1945. Nuevas instancias como el Comité Por Sufragio Femenino y la celebración por segundo año consecutivo del día de la Mujer, momento en el cual se realizó la Segunda Conferencia Venezolana de Mujeres, impulsaría más adelante, la participación de la mujer en las elecciones de los Consejos Municipales de 1945.
Si bien, era una participación limitada y por sus características excluyentes, significó un importante paso dentro de la lucha del movimiento de las sufragistas. Sería en 1946, con la nueva realidad política del país tras el golpe de estado al presidente Isaías Medina Angarita, que las mujeres logran finalmente participar por primera vez en unas elecciones de una Asamblea Nacional Constituyente y seguidamente, en las elecciones de 1947, cuando se consagró en Venezuela, el derecho al voto universal, directo y secreto.

Las mujeres venezolanas habían conseguido un triunfo temprano en el camino por el derecho a la igualdad y al reconocimiento, sin embargo, su lucha debió enfrentar más obstáculos en el tiempo, pues el machismo, el patriarcado y los mecanismos de desigualdad y exclusión siguieron latentes durante la llamada democracia venezolana del siglo XX. Así lo denunciaría la luchadora social Argelia Laya, quien, el 8 de marzo de 1970, en su discurso de orden ante el Consejo Municipal del antiguo Distrito Federal señaló: “Solo una élite privilegiada, una pequeña minoría de mujeres puede disfrutar de los mismos derechos que el hombre, ya que la situación de sometimiento y discriminación de nuestra sociedad hacia la mujer está presente en la realidad que nos atormenta diariamente en costumbres, prejuicios, supersticiones y leyes existentes que no permitirán cambiar esta situación si no tomamos conciencia de ello todos los venezolanos, en especial, las fuerzas democráticas, progresistas y fundamentalmente las mujeres…”
Sería con la llegada de la Revolución Bolivariana cuando la lucha de la mujer alcanzaría logros más significativos en los diferentes ámbitos políticos, sociales y culturales y económicos, dando un ejemplo en la defensa y respeto de los derechos de la mujer venezolana.
Simón Sánchez/VTactual
#VTalPasado 1811: Se instala el Congreso que parió a Venezuela

