Rousseff: Brasil retrocede y sufre un nuevo golpe

Rousseff: Brasil retrocede y sufre un nuevo golpe

La exmandataria brasileña Dilma Rousseff, advirtió que su país ha sufrido un nuevo golpe al aprobarse una iniciativa que amplía la tercerización del empleo a todas las actividades empresariales, reseñó Hispantv.

“Ese proyecto (aprobado el miércoles) suprime derechos históricos conquistados por los trabajadores brasileños desde (el Gobierno del presidente) Getulio Vargas (1930-1945) y sepulta la legislación que consolidó las leyes laboristas (1943)”, indicó.

El proyecto, criticado duramente por organizaciones sociales y sindicatos brasileños, aprueba la contratación de trabajadores tercerizados para todas las actividades de la empresa contratante, algo que anteriormente sólo estaba permitido para empresas que desarrollasen actividades no específicas como limpieza, transporte y vigilancia.

Ese proyecto, aprobado el miércoles, suprime derechos históricos conquistados por los trabajadores brasileños desde el Gobierno del presidente Getulio Vargas (1930-1945) y sepulta la legislación que consolidó las leyes laboristas (1943)”, dice la expresidenta brasileña Dilma Rousseff.

Rousseff ha comparado la aprobación de la ley, a la que se oponen los trabajadores, al juicio político al que fue sometida ella en el Congreso y que culminó con su destitución.

Según la expresidenta, solo el mismo Congreso que dio un golpe de Estado al destituirla sin que hubiera cometido ningún crimen podía haber aprobado una ley contra los intereses del pueblo brasileño.

“La resurrección de esa legislación hiere de muerte los derechos fundamentales conquistados por los trabajadores con la legislación laboral”, alegó.

Las empresas podrán reducir los salarios en un 30 % y no tendrán que pagar garantías laborales como vacaciones, prima extra por Navidad o cesantías, explicó Rousseff, advirtiendo sobre la precarización del empleo producto de la ley.

El presidente de Brasil, Michel Temer, llegó al poder en agosto, cuando Rousseff fue expulsada de su cargo en un proceso controvertido de impeachment (juicio político) que muchos consideran un golpe parlamentario.

El mismo mandatario brasileño, como los principales miembros de su partido, está siendo investigado por sus nexos con varios casos de corrupción, entre ellos, el financiamiento ilegal de la empresa petrolera Petrobras y una solicitud de 2,9 millones de dólares en donaciones ilegales de una campaña ilegal en 2014.

Temer, que cumple casi diez meses frente al Gobierno tras la destitución de Rousseff, solo cuenta con un 10,3 por ciento de opiniones favorables, conforme a una encuesta del mes de febrero.

Con información de Hispantv

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