El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamen bin Salman, calificó de «odioso y sin justificación» el crimen perpetrado en contra del columnista de The Washington Post y activo disidente saudí, Jamal Khashoggi. Estas son las primeras declaraciones del miembro de la corona sobre el asesinato que ha conmocionado a la opinión pública mundial.
En sus declaraciones, emitidas durante el foro de inversores Future Investment Initiative, bin Salman prometió que los responsables del brutal asesinato de Khashoggi, cuyo cuerpo sigue sin aparecer, serán castigados. Asimismo, aseguró que Arabia Saudita y Turquía seguirán trabajando para resolver el caso y llevar ante la justicia a los autores.

Por otra parte, aseguró que a pesar de las intenciones de terceros que buscan crear una fractura entre los gobiernos turco y saudí, ambos países no romperán los lazos de cooperación que en este momento atraviesan por una etapa única.
Horas antes del pronunciamiento, el inquilino de la Casa Blanca, #DonaldTrump, señaló que el príncipe heredero saudí es el responsable último del operativo que provocó la muerte de Khashoggi. Esta afirmación ha aumentado la presión internacional sobre el país árabe.
ARG

