La pandemia mundial por el coronavirus Covid-19 ha generado un pánico mundial como poco hemos visto.
Con más de 130 países afectados, no hay casi nadie que no esté hablando del tema. El primer día de la cuarentena social obligatoria en Venezuela, que sólo incluyó a siete estados, pero que un día después se extendió a todo el país, generó una ola masiva de personas usando mascarillas y comprando frenéticamente alcohol, geles antibacteriales o cualquier otro tipo de desinfectante que los proteja del minúsculo enemigo.
Largas filas en locales comerciales y farmacias se observaban, y en pocas horas las existencias de algunos de estos productos, incluidos jabones de uso común, se agotaron.
Esta escena se ha repetido en todo el mundo, sobre todo en los países como España e Italia, los más afectados después de China, donde se originó la enfermedad.

Pero como en toda «batalla», siempre habrán ganadores y perdedores, y pese a que aún son incalculables los daños que causará para las economías mundiales estas cuarentenas masivas, se cree que después que se superen los picos, casi todas las economías entrarán en recesión.
Sólo en España, el Gobierno ha anunciado que suplirá a las familias que deban quedarse en casa, lo que le costará unos 200.000 millones de euros o el 20% de su PIB.
Sin embargo, del otro lado de la acera, hay un sector que se verá ampliamente beneficiado: empresas de biotecnología, fabricantes de productos sanitarios como mascarillas y guantes de látex, industrias alimenticias y por supuesto las empresas que ofrecen servicios de Internet.
Agotando las existencias
El pánico causado en Europa por el temor a que haya desabasto de alimentos, ha llevado a cientos de miles de personas a, literalmente, arrasar con las estanterías en supermercados y farmacias, pese a las garantías que ha dado el Ejecutivo de que no habrá fallas en la cadena de distribución.
Sobre todo en las ciudades y pueblos cercanos a los focos de infección, como es el caso, por ejemplo, de Madrid, ya están comenzando a racionar la cantidad de productos por persona, para intentar rendirlos.
De acuerdo a una investigación preliminar del diario español La Vanguardia, las ventas en el sector de los alimentos en las provincias más afectadas ya superan con creces las de Navidad y Año Nuevo.
Servicios de Internet en auge
Otro rubro que está teniendo fuertes ganancias con el caos mental generado por el temor colectivo, son los servicios ofrecidos por Internet, ya que no requieren del contacto directo para ser disfrutados.
Ante la imposibilidad de muchos de aproximarse a sus parejas o visitar locales sexuales especializados, las páginas pornográficas se han convertido en una vía de escape rápida y, sobre todo segura.
En un artículo publicado en el New York Post, la actriz de películas para adultos Kate Kenneddy, confiesa que vio una oportunidad en todo esta especie de «apocalipsis» y comenzó un frutífero negocio de transmisión en línea, las llamadas “Camgirls” o “modelos de cámaras web”.
“Si estás tratando de vender pornografía, tener a todo el país encerrado en casa sin nada que hacer es una especie de escenario de ensueño”, dijo la estrella del porno.
Pero no todo es sexo. Otras empresas de contenidos bajo demanda, como Netflix, han visto incrementadas sus ganancias al contar con nuevos suscriptores, que quizás buscan distraer la mente de tanta noticia fatídica.
Y es que mientras otras empresas han retrocedido en la bolsa de valores, Netflix ha ganado.
Guantes, mascarillas y vacunas para todos
Mientras el coronavirus mata a miles y enferma por doquier, otros se hacen aún más ricos. Es el caso del jefe de la empresa farmacéutica Moderna, Stephane Bancel, quien incrementó su fortuna al anunciar una vacuna contra el coronavirus.

Por su lado el ya multimillonario malasio Lim Wee Chai, accionista mayoritario de la empresa de guantes para uso clínico Top Glove, fue empujado al cielo por un virus microscópico que lo único que quiere es sobrevivir, con ganancias de 27,7%, según Bloomberg. Lo mismo sucedió con la empresa japonesa Kawamoto Corporation, fabricante de mascarillas.
El fármaco de Gilead Sciences, que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) es el más efectivo contra el coronavirus, y está ganando la carrera para obtener la vacuna contra la epidemia, en la que también se pelean grandes empresas como Johnson & Johnson, Sanofi o GlaxoSmithKline (GSK), ha revalorizado en los últimos dos meses en más de 23% el valor de esta empresa estadounidense.

Teletrabajo, un negocio rentable
Para tratar de minimizar las pérdidas, las empresas han tenido que recurrir al teletrabajo para una gran parte de sus empleados, y es allí como algunos softwares privativos han hecho un negocio redondo. Por ejemplo, Zoom Video Communications, que ofrece videoconferencias, ha crecido 50% desde febrero y ya tiene un mayor número de suscriptores que los que obtuvo en todo el 2019.
Y como esta epidemia pica y se extiende, todavía no sabemos a ciencia cierta cuántos se beneficiarán del pánico colectivo que ha originado el coronavirus Covid-19, que según la OMS tiene un índice de mortalidad más bien bajo, de sólo 2%, y que puede ser prevenido con medidas sanitarias básicas como un buen lavado de manos y técnicas correctas a la hora de estornudar y toser.
Maya Monasterios Vitols/VTactual.com

