InicioDestacadaEl mundo de cabeza: Lo que el Coronavirus se llevó

El mundo de cabeza: Lo que el Coronavirus se llevó

Para el analista del portal web Misión Verdad, Franco Vielma, la crisis ocasionada por el Coronavirus en el mundo está generando una inflexión en la política y en la economía mundial que está sirviendo a los gobiernos neoliberales para reacomodarse.

En su artículo “El coronavirus da una vuelta de tuerca a la política internacional”, plantea que el COVID-19 no sólo ha generado una crisis en el ámbito sanitario, sino que ha sido vinculado con los altibajos que han sufrido los mercados internacionales, a partir de la incertidumbre en este ámbito de cara a las próximas semanas y meses.

“El sistema financiero está dando señales claras de un reacomodo y también de una jugada especulativa a gran escala, en la que ante una devaluación (inducida por la crisis) de las acciones, bienes y servicios, se está produciendo también un “cambio de manos” de muchos activos, en el aprovechamiento de los bajos precios”, explica.

La crisis, vista como oportunidad por los gobiernos, dadas las señales de recuperación de China, pareciera que también pudiera producirse en Europa y EE. UU. a mediano plazo, a pesar de no conocerse las repercusiones del Coronavirus en las economías occidentales.

Por otra parte, Vielma señala que así como sucede en la economía global, está pasando en la política internacional, dado que “hay un conjunto de países que están instrumentalizando “jugadas de oportunidad”, detonadas a expensas de la crisis sanitaria que, hay que afirmar, no es exclusivamente sanitaria: es también una crisis política, una coyuntura económica”.

En ese sentido, expone que varios países han comenzado a actuar sobre medidas excepcionales para la contención del Coronavirus, aupados por una gran conmoción internacional que se ha propagado mediática y políticamente. “Sin embargo, los actos de excepcionalidad están dando señales de que varios gobiernos pretenden instrumentalizar la crisis encontrando en ella un acto de oportunidad para aplicar medidas de otra índole”, aseguró.

Foto/EFE

Al respecto, mencionó que Francia por ejemplo, anuncia las medidas para la contención del Coronavirus, en momentos en que el gobierno de Macron ejecuta una reforma profunda al sistema de pensiones, que  es considerado por las grandes mayorías nacionales como un patrimonio, producto de luchas sociales intergeneracionales. Agrega que con la crisis de salud, el Gobierno francés también busca apagar las protestas llevadas a cabo por los “Chalecos Amarillos” quienes tienen meses expresando la indignación nacional.

Por su parte, el presidente de EE. UU., #DonaldTrump, instrumentaliza la crisis de manera política  de cara a las elecciones presidenciales en noviembre de este año, aunque su manejo de esta situación generada por el COVID-19 ha sido criticada debido a que se desconoce el avance real de la pandemia en esa nación norteamericana y porque no se sabe el impacto del Coronavirus en la economía.

Además menciona que los gobiernos de Alemania, Reino Unido, El Salvador y Ecuador también han hecho lo propio en ese sentido, adoptando la misma metodología.

Donald Trump. Foto/AP

«La “doctrina del shock”, la cual supone que ante el estremecimiento de una entidad política y social esta se puede volver “maleable” o “manejable”, parece ser una tendencia en incremento en varios países y seguramente ello tendrá un acompasamiento con el avance del Coronavirus, el cual podría ceder para junio en los países donde hoy hace estragos.

Advierte que 2020 es un año en que la política global parece reperfilarse a la consolidación de un estado de excepción, donde se están definiendo y desbocando formas agresivas de gobernanza, concentración de la opinión pública en el virus y una acción de remodelación de la respuesta social frente a las medidas gubernamentales en el mundo.

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