InicioDestacadaCierran mayor centro de tortura de migrantes en EE.UU.

Cierran mayor centro de tortura de migrantes en EE.UU.

El Gobierno de EEUU ordenó el cierre del centro de detención de menores inmigrantes Homestead , fuertemente criticado por organizaciones de DDHH por razones como el hacinamiento y condiciones no adecuadas de habitabilidad.

El cierre, programado por el Departamento de Salud para el 30 de noviembre próximo, se da tras varios meses de protestas en contra de este centro ubicado al sur de Florida y que recluye a menores capturados cruzando solos la frontera desde México.

Menores migrantes recibían tratos crueles en las instalaciones de Homestead

Entre las condiciones más criticadas por los activistas de derechos humanos está el hacinamiento de los menores, que en algunos casos eran confinados en grupos que superaban los 140 en una sola habitación, mientras otros vivían en carpas a la intemperie, en condiciones poco adecuadas.

También, el Homestead fue atacado desde el punto de vista político por congresistas demócratas, pero también republicanos ¿La razón? Los nexos de la empresa que lo administra (Comprehensive Health Services Inc.) con el general retirado John Kelly, quien fuera jefe de Gabinete del presidente Donald Trump, así su Secretario de Seguridad Nacional, ministro responsable, entre otros asuntos, de la política migratoria del país.

El negocio de la detención de niños

Pero más allá, están las denuncias sobre el negocio que se esconde detrás de la detención de niñas, niños y adolescentes en EEUU.

Para la congresista demócrata por Florida, Donna Shalala, el cierre de Homestead no significa el fin de la mercantilización de los menores extranjeros, pero es un avance.

«Si bien sé que esto probablemente no será el fin de detener a niños inmigrantes con fines de lucro en este país, aplaudo la decisión del Departamento de Salud y Servicios Humanos de no renovar el contrato para el proveedor de servicios en el refugio Homestead», expresó Shalala.

«Nadie, especialmente los niños, debe ser recluido en estas condiciones», dijo por su parte la congresista Debbie Mucarsel-Powell, de origen ecuatoriano y también demócrata.

Desde que Donald Trump se mudó a la casa Blanca, ha endurecido su política migratoria. Para él, los inmigrantes son ladrones y violadores, que sólo restan puestos de trabajo a los estadounidenses de bien y se ha declarado cero tolerante.

El proyecto multimillonario del muro, así como innumerables redadas han sacado de sus casas y negocios a inmigrantes latinoamericanos y de otras nacionalidades, muchos de los que ya habían hecho una vida en el país norteamericano, y hasta pagaban sus impuestos.

Pero el drama de los niños arrestados y separados de sus padres, muchos de ellos bebés o de muy poca edad, sumado a recurrentes muertes repentinas en estos centros de reclusión, bajo la custodia de los servicios de inmigración estadounidenses, han levantado toda una ola de críticas y la investigación por parte de algunos congresistas.

En palabras del propio Trump: “Si los inmigrantes ilegales están descontentos en los centros de detención, que no vengan”, un consejo muy poco práctico cuando se trata de niños que huyen del hambre, la miseria y la violencia, exacerbada por las políticas de Washington en sus países de origen.

MMMV


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