Jesús Santrich: «no levantaré huelga de hambre hasta solucionar mi situación judicial»

Durante la última semana, el exguerrillero Jesús Santrich, dirigente del partido político Farc, fue trasladado a la sede del Episcopado colombiano en Bogotá, debido a la condición de salud en la que se encuentra a causa de la huelga de hambre que mantiene desde hace más de un mes. 

Santrich se encontraba internado en una clínica de la capital colombiana, y su traslado se ha llevado a cabo con el objetivo de que no regrese a la cárcel, pero también para preservar su salud. Sin embargo, avisa de que no levantará la huelga de hambre hasta que no se solucione su situación judicial, donde está siendo investigado por narcotráfico.

Vale recordar que tras la firma del acuerdo de paz entre el Gobierno colombiano y las FARC, el proceso se encuentra en tensión luego de su arresto que fue a petición de EE.UU, y días después del asesinato de tres periodistas ecuatorianos en la frontera entre Colombia y Ecuador. 

Desde su nuevo centro de reclusión escribió una misiva al dirigente Dominicano Narciso Isa Conde, quien clamó por su vida, su libertad y exhortó a la solidaridad: 

ISA CONDE 

Mayo 6 del 20018 / Hospital El Tunal, Bogotá (día 28 de mi detención y día 28 también de la huelga de hambre).

Mi entrañable hermano y camarada, recibe mi abrazo Caribe, mi abrazo huracán de octubre, de mayo Marquetalia, de enero habanero, de abril dominicano, de febrero caraqueño…; de dos mil siempre y esperanza.

No sabía cómo iniciar esta nota que no es política sino de amistad y he escrito por ello, más lo que nace de mi corazón, rememorando de súbito cada momento grato que compartimos entre el verde de las montañas donde soñamos y vivimos sueños de Marulanda.

Te escribo mientras escucho en un pequeño radio que me enviaron otros prisioneros de La Picota, “Sueño de una noche de verano” de Mendelson. Y claro, no podía evitar recordar al viejo Pierre, a nuestro Luver, con su barba de arcano revuelta en el humo de sus cavilaciones sinfónicas o de tableteos de fusiles y utopías,

Amigo mío, camarada querido, no podía irme sin agradecerte tanta solidaridad y desprendimiento que algunos tontivanos, jactanciosos del plomo y como tú lo llamas, social-pendejos, no ha querido reconocer, solamente por su arrogancia y debilidad ideológica no tiene cupo para admitir a quienes sanamente, o los critiquen o los contradigan.

Sabes que hemos coincidido en pensamiento y acción y que por eso me libero de darte explicaciones ahora innecesarias. Nuestro amigo Pierre ha sido testigo de mis esfuerzos para evitar que llegáramos al pantano en el que nos encontramos, pero seguramente, como en efecto se aprecia, faltó más, mucho más, para defender la obra de Manuel, de Jacobo y todos quienes entregaron sus vidas por el proyecto de Colombia Nueva. Pero bien tengo la esperanza de que la siembra todos ellos ha de germinar algún día desde la tierra fértil de los sacrificios y con las manos colectivas de la dignidad.

Hermano del alma, en los momentos difíciles, los indecisos y los cobardes abandonan la causa o la traicionan; los verdaderos revolucionarios luchan hasta la victoria o hasta la muerte. Aquí estoy entonces librando esta última batalla por la dignidad. Con Caamaño en el corazón, SANTRICH.

 GG 

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