#Análisis Cuando el golpismo se viste de serpiente: Bloque Opositor AntiAmlo (BOA)

La boa constrictora, también conocida como “tragavenado”, es una especie de serpiente muy común en todo el continente americano. En México es considerada la más larga y robusta de estos reptiles. Para matar a sus presas, se enrosca fuertemente alrededor de su pecho lo cual restringe su circulación sanguínea de tal forma que detiene el suministro de la sangre que conduce el oxígeno a sus órganos vitales. Después las engulle.

Como si de una brillante metáfora se tratara, unos documentos presentados ante la opinión pública por el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador (AMLO) exponen cómo la derecha política y empresarial mexicana — quienes ostentan el poder mediático — se ha agrupado en el Bloque Opositor Antiamlo (BOA) para “enroscarse” alrededor del mandatario, asfixiarlo y “engullirlo” a través de la revocatoria de su mandato en 2022.

El mandatario mexicano presenta ante la opinión pública el documento que da cuenta de la conspiración en su contra

A diferencia de sus pares venezolanos que han apostado a la “inmediatez” y a las acciones poco meditadas, como por ejemplo, anunciar el lanzamiento del Comando Unificado de la Oposición (C.U.L.O), la oposición a AMLO ha sabido manejar magistralmente las siglas y establecer un plan a mediano plazo… ya que están claros de que “la venganza es un plato que se come frío”.

La estrategia

El plan, dividido en dos ejes, plantea conformar dicho Bloque Opositor Amplio aglutinando a los partidos opositores (PRI, PAN, MC, PRD) con el apoyo de medios de comunicación, periodistas afines y organizaciones empresariales. Posteriormente se pretendería ganar mayoría en la Cámara de Diputados durante las elecciones de 2021, para “cerrar la llave del presupuesto al gobierno y bloquear las reformas legislativas impulsadas por AMLO. A partir de ahí, se impulsaría la revocatoria del mandato de López Obrador en 2022.

Entre los promotores y actores del Bloque Opositor destacan organizaciones como el Consejo Coordinador Empresarial, Coparmex, Grupo Monterrey, Consejo Nacional Ciudadano y los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón, entre otros.

El papel de los medios de comunicación y las RRSS

El plan también prevé «la contratación de grupos de redes sociales, «influencers» y analistas para insistir sobre la “destrucción de la economía y de las instituciones democráticas”,  además del “autoritarismo político” del gobierno de  López Obrador. Se debe impulsar, «desde ahora», campañas en medios de comunicación y redes sociales cuestionando los resultados del gobierno.

Por supuesto, esta campaña debe extenderse en el extranjero con el respectivo cabildeo en Washington “para destacar el daño que está haciendo a las inversiones norteamericanas el gobierno de la 4T». Cuarta Transformación  (4T) es el nombre que López Obrador le dio a la revolución pacífica antineoliberal que está llevando a cabo en México.

«Más que compararlo con Venezuela, BOA debe subrayar la altísima migración masiva de mexicanos hacia EE.UU. si se profundiza la crisis de desempleo e inseguridad», apunta el apartado ocho del plan.

“O actuamos como caballeros, o como lo que somos”

Nada define mejor la actitud asumida por los implicados en el plan develado por el Primer Mandatario mexicano que esta frase del genial Mario Moreno “Cantinflas”. De esta manera, gobernadores, partidos, organismos empresariales, autoridades electorales y todos los señalados por el mandatario respondieron con deslindes, críticas a AMLO que “solo busca distraer la atención” y hasta mofas.

Una guerra sin cuartel

Las conspiraciones y las campañas de desprestigio no son nada nuevo para AMLO, quien las viene padeciendo desde que se ganó la confianza y el afecto del pueblo mexicano durante su gestión como Jefe de Gobierno del Distrito Federal (2000 – 2005) con la que que obtuvo los niveles de aprobación más altos registrados en dicha entidad. Sus evaluaciones anuales de desempeño estuvieron por encima del 85 por ciento. Además, en una encuesta de la fundación londinense City Mayors lo calificaron como el segundo mejor alcalde del mundo.

Durante su candidatura a los comicios presidenciales de 2006, una maniobra de miedo dirigida por su rival, Felipe Calderón, causó conflictos en el seno del Instituto Federal Electoral donde se pidió la suspensión de los promocionales. Meses después, una campaña propagandística diseñada por el Partido Acción Nacional (PAN) a través de spots de radio y televisión utilizó la frase: «López Obrador, un peligro para México». Los anuncios en televisión iban acompañados de imágenes en las cuales se comparaba a López Obrador, con el entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

El día de la votación, 2 de julio de 2006, las autoridades electorales del país azteca anunciaron que el conteo rápido no podía definir a un ganador. Cuatro días después y tras hacerse pública una serie de irregularidades en el proceso comicial proclamaron como Presidente a un Felipe Calderón envuelto en una aureola de fraude que quedará para la historia.

Los partidarios de AMLO colmaron la plaza de El Zócalo en julio de 2006 denunciando el fraude electoral a favor de Felipe Calderón y exigiendo el conteo de los votos

La Operación Berlin

El año pasado salió a la luz una campaña contra AMLO financiada por Agustín Coppel, Alejandro Ramírez y Germán Larrea, ideada por Enrique Krauze y Fernando García Ramírez llamada “Operación Berlin” y que fue llevada a cabo durante la campaña presidencial de 2018.

«¡El dinero no es de ustedes, así que métanle!»… Se quejaba Ricardo Rojo, coordinador de un grupo de jóvenes que realizaban memes, tuits, videos y mensajes, entre otros elementos, para publicarlas en las redes sociales. «¡Pauten sin miedo, carajo!», replicaba, de acuerdo a una investigación publicada por Eje Central. El objetivo era desprestigiar a López Obrador e incidir en los resultados de los comicios.

Página perteneciente a la Operación Berlin

“Las cosas se saben antes de que sucedan”

Tras presentar el documento con el plan del BOA, López Obrador afirmó estar ya acostumbrado a este tipo de estrategias por parte de sus adversarios, haciendo referencia a pasadas campañas y procesos electorales.

Es que, en 2005, – durante los llamados «videoescándalos» y el desafuero, – denunció un «complot» en su contra por parte de la «mafia del poder». AMLO también recordó el «fraude electoral» de 2006, y la inyección de dinero ilegal a la campaña de Enrique Peña Nieto, en 2012. Y, por supuesto, se refirió a la Operación Berlín que buscaba vincularlo con la supuesta «trama rusa» en 2018.

«Es que ya ahora las cosas se saben antes de que sucedan», señaló el presidente López Obrador tras presentar el documento sobre el último complot en su contra.

Enza García Margarit/VTactual.com

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