Este lunes, continúan las jornadas de manifestaciones en Francia, en rechazo al reciente anuncio hecho por el gobierno, quien pretende aumentar el precio del combustible, a partir del 1 de enero del 2019, una acción que afectaría directamente a quienes residen en las localidades rurales y tienen que recorrer kilómetros para ir al trabajo o llegar a un centro de salud.
La jornada de hoy se ha visto marcada por el cierre de accesos viales a depósitos de combustibles de la empresa Total, ubicados en Vern y Rennes, al noreste y al sur del país, respectivamente.

De acuerdo con la información emitida por el Ministerio del Interior, un total de 280 mil personas salieron a las calles, este fin de semana. Durante las protestas aproximadamente 160 personas fueron arrestadas y 400 resultaron heridas, luego de fuertes enfrentamientos con efectivos de seguridad del país.
Pese a que los manifestantes han advertido que seguirán en acciones de protestas hasta que el gobierno desista de esta iniciativa, el primer ministro francés reafirmó que el costo del diésel ascenderá a principios del próximo año.

Las intenciones del actual gobierno, se presentan en medio de un fuerte descontento del pueblo con la gestión de Emmanuel Macron, a quien acusan de impulsar políticas a favor de los intereses de las grandes elites.
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