Representada en la figura del partido Alternativa para Alemania (AFD, por sus siglas en alemán) vuelve al Bundestag (Parlamento), luego de 72 años, una tendencia de corte extremo derechista, consolidándose como la tercera fuerza más votada de las elecciones parlamentarias en Alemania.
AFD, que surgió como partido en 2013 contra la aplicación del Euro, obtuvo 12,6 % de la votación y para ello se ha valido de un discurso patriotero y nacionalista abiertamente islamofóbico y antiinmigrantes que ha calado en la sociedad alemana más aun con las recientes políticas migratorias ejecutadas por la canciller Angela Merkel, que han permitido la entrada a la potencia europea de 1,3 millones de refugiados provenientes de los diferentes países vecinos en conflictos bélicos o crisis de cualquier índole.

El partido AFD, con un pasado nazi difícil de ocultar, está coliderado por Alexander Gauland, un periodista retirado que se ha dedicado con un discurso encendido a defender y recordar el papel de los soldados alemanes en la II Guerra Mundial (nazismo) y por Alice Weidel, una joven economista que en su campaña también invirtió gran parte de su mensaje a atacar la «espiral de violencia y criminalidad» que se ha generado en Alemania, a su juicio, con la entrada de los inmigrantes.
“Vamos a recuperar nuestro país y nuestro pueblo (…) Que se vayan preparando”, afirmó Gauland tras conocerse los resultados en unas declaraciones que se asemejan mucho al estilo del discurso del presidente estadounidense, Donald Trump.
Los líderes y deguidores de AFD también han llegado al punto de atreverse a perseguir y asediar a la secretaria del Estado alemán, en sus mítines oficiales, sólo por ser de origen turco, tildando a las autoridades de «traidoras» por permitir este tipo ejemplos, entre otras actitudes criticables a esta tendencia ultraderechista.
Todo este panorama, con el reingreso del neo nazismo al parlamento alemán que no lo hacía desde 1945 y el 12,6% de apoyo en las elecciones que le da al AFD un aproximado de 94 escaños según los sondeos, pone en una posición política de batalla diferente a Merkel ya que esto les da incidencia en marcar la pauta en la agenda parlamentaria para el futuro de la nación europea.
LM

