Singapur se suma a la guerra contra las noticias falsas

El pasado miércoles entró en vigencia la nueva Ley de Noticias Falsas promulgada en Singapur, que establece penas de hasta 10 años en contra de las personas que promuevan la desinformación a través de cualquier medio de comunicación. La legislación se une a la publicada el pasado mes de marzo en Rusia que cataloga a este fenómeno como una amenaza a la seguridad de cualquier Estado.

Ambas leyes han generado polémica por algunos de sus estatutos, que prevén entre otras penalizaciones multas y bloqueos contra los medios que se presten para difundir este tipo de artículos. También, como en el caso de Singapur, porque será el Gobierno de turno el que determine que noticias son falsas y cuales no.

Las noticias falsas, también conocidas como Fake News, son caso de estudio alrededor del mundo por sus implicaciones en la sociedad y las consecuencias que se desprenden de su difusión, entre ellas el inicio de guerras y el asesinato de personas inocentes.

Un ejemplo de esas consecuencias son las guerras en Irak y Libia, creadas a partir de noticias falsas sobre el supuesto desarrollo de armas nucleares y la violación de derechos humanos, respectivamente. Tiempo después se demostró que estas excusas, presentadas por EE. UU. para atacar a ambos países y derrocar a sus gobiernos, no eran ciertas.

Otro caso de interés es el que protagoniza actualmente Venezuela. Sobre esta nación y su situación circulan diariamente alrededor de tres mil 600 noticias falsas, cuyo objetivo es que se identifique al país caribeño como un Estado forajido, que viola los derechos humanos y en donde no existe la libertad de expresión.

Tales antecedentes han servido de escenario perfecto para que el Gobierno estadounidense promueva la aplicación de sanciones que son en definitiva las que han agudizado la crisis económica que atraviesa el pueblo venezolano.

Por esta misma situación, el Estado venezolano promulgó en el año 2017 una Ley contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia, que tiene como propósito crear conciencia entre la población sobre las consecuencias de difundir mensajes que inciten a la violencia, como ocurre con una gran parte de las noticias falsas que se promueven en su mayoría desde laboratorios especializados en guerras de cuarta generación.

ARG

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