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Sierra Leona ante la adversidad histórica

La gestión de las catástrofes como objetivo: Nuevos datos de investigación – Sierra Leona ante la adversidad histórica

Sierra Leona es un país propenso a las catástrofes relacionadas con el clima, como los incendios, la escasez de agua, las inundaciones y los corrimientos de tierra. También ha sido testigo de graves brotes de enfermedades como el ébola y el COVID-19.

En el Índice Mundial de Riesgos 2021, Sierra Leona ocupa el puesto 47 entre 181 naciones, registrando altas puntuaciones en cuanto a vulnerabilidad, susceptibilidad y falta de capacidad de respuesta.

La situación parece empeorar. Por ejemplo, Freetown, la capital del país, ha sufrido más de 25 grandes incendios urbanos desde febrero de 2021. Entre ellos, el incendio de Susan’s Bay, que provocó que 7.000 personas perdieran sus hogares en una sola noche en marzo de 2021. La ciudad cuenta con un gran número de asentamientos informales y barrios marginales que son muy vulnerables a las catástrofes.

La solución que suelen propagar instituciones internacionales como la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres o el Banco Mundial ha sido desarrollar programas formales de gestión del riesgo de desastres.

Sierra Leona también cuenta con una nueva Agencia Nacional de Gestión de Desastres, puesta en marcha en noviembre de 2020

Aunque promover una mejor reducción del riesgo siempre es sensato, esto lleva a que los sistemas de gestión de catástrofes tiendan a apoyarse en gran medida en la experiencia y los diseños de sistemas de otros países. Éstos suelen requerir altos niveles de recursos humanos, técnicos y financieros que no están disponibles actualmente en países como Sierra Leona. Aprender completamente de los ejemplos del extranjero no siempre significa «volver a construir mejor».

Los nuevos y brillantes sistemas sobre el papel pueden a veces estar divorciados de las realidades sobre el terreno. Como ya he argumentado anteriormente, la gestión local de las catástrofes también debe construirse desde la base.

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En lugares como Sierra Leona, la gestión de catástrofes suele correr a cargo de voluntarios y con una financiación limitada. Es posible que no haya una atención sostenida ni otros recursos para convertir los planes en una práctica regular.

Las «brechas de aire» entre la construcción formal de los sistemas de gestión del riesgo de catástrofes y los desafíos prácticos significan que los sistemas completos serán propensos a fallos y averías.

Sierra Leona ante la adversidad histórica – Soluciones

Pero esto no quiere decir que estas lagunas no puedan llenarse. Hay muchas soluciones que están en manos de los gestores y funcionarios de catástrofes. Lo que se necesita -junto con el desarrollo formal de la capacidad- es una atención más concertada sobre esos retos, a menudo pequeños, bastante específicos y manejables, que tienen grandes consecuencias para el funcionamiento de la gestión de catástrofes.

Los llamamos «puntos únicos de fallo». Estos puntos únicos de fallo pueden ser deficiencias en la infraestructura de trabajo, como sistemas de comunicación inoperantes o equipos rotos para los bomberos. Podrían ser recursos humanos en los que, por ejemplo, el exceso de confianza o la falta de formación adecuada de las personas clave pueden llevar a un exceso de trabajo o a errores o a una falta de conocimiento de los procedimientos clave por parte de los voluntarios locales.

Diagnosticar y abordar estos problemas es esencial para crear sistemas eficaces de gestión del riesgo de catástrofes. Empezar por los aspectos concretos que pueden resolverse y comprender las medidas de control necesarias para solucionarlos es la vía más eficaz y directa para mejorar la respuesta a las catástrofes cuando los recursos son escasos.

El proyecto de investigación, Driving African Capacity – Building in Disaster Management, se llevó a cabo en cooperación con la Oficina de Seguridad Nacional y la Agencia Nacional de Gestión de Desastres de Sierra Leona, así como con socios locales, como el Ayuntamiento de Freetown. Se centró en encontrar estos puntos clave en los que se puede mejorar la reducción del riesgo de catástrofes y la respuesta, de forma realista y asequible.

Bases para la acción en el informe de Sierra Leona ante la adversidad histórica 

Sin embargo, el 80% de los actores nacionales y locales calificaron como solucionables los puntos individuales de fallo comparables en sus listas de «cinco principales». El poder de aportar soluciones está en manos de los actuales gestores de catástrofes, que fundamentalmente coinciden en lo mismo. Esto proporciona una base sólida para una acción concertada en el futuro.

El informe muestra que las soluciones para lograr una gestión eficaz del riesgo de catástrofes no consisten únicamente en crear sistemas formales. En muchos sentidos, los sistemas formales son los más fáciles de generar, aunque en África son costosos.

El reto consiste en integrar y orientar estos esfuerzos con medidas informales que puedan abordar los puntos más urgentes que los gestores de catástrofes africanos conocen por experiencia.

Al respaldar el informe final, el gobierno de Sierra Leona reconoce que existe una necesidad urgente de dar a los actores nacionales y locales un apoyo continuo para abordar estos puntos únicos de fracaso.

Solo si se resuelven los puntos informales se podrán reforzar los sistemas formales -costosos- de gestión del riesgo de catástrofes.

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