#Impropios Ileana Ros-Lehtinen: el odio gratuito contra Venezuela

Ileana Ros-Lehtinen no es precisamente una de esas figuras de la que el pueblo latinoemericano se pueda sentir orgulloso de ser representado por ella. Tiene tras de sí una huella de muerte y destrucción, dado su apoyo a las iniciativas bélicas que Estados Unidos ha emprendido en diferentes lugares del mundo contra países soberanos que le representan alguna incomodidad.

Desde que entró al Congreso de EEUU en 1989, ha sido reelecta consecutivamente, gracias al respaldo de la mafia cubana exiliada en Miami, que mantiene fuerte control económico y político en el estado de Florida. Pese a ha sido reelecta de manera consecutiva en diferentes períodos, se opuso firmemente a la reelección de Hugo Chávez en Venezuela.

Tuvo una de las voces más activas en la promoción de la guerra civil en Libia que finalmente derrocó a Muhamar Gadafi. Fue público el apoyo a los grupos rebeldes que combatieron al gobierno de ese país y que asesinaron brutalmente al mandatario libio, quien había llevado a ese país a ser uno de los más estables económicamente en África.

Contra Latinoamérica enfiló su artillería para derrocar a los gobiernos de izquierda. Defendió hasta la aprobación la llamada “Nica Act”, que estableció duras sanciones contra funcionarios nicaragüenses y que afectó que ese país pudiera hacer compras en el exterior.

Contra Venezuela desató un creciente odio que viene desde los tiempos de Hugo Chávez. Ya con Nicolás Maduro en el poder, se confabuló con dirigentes opositores venezolanos para orquestar un ataque económico contra ese país. En 2014 activó la Ley de Protección de los Derechos Humanos y la Democracia de Venezuela, a través del cual se coordinó el bloequeo económico del país petrolero.

RB

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