Responsabilidad política: Estimulan el odio y luego se retractan

Responsabilidad política: Estimulan el odio y luego se retractan

Desde hace más de un mes, la derecha venezolana ha intensificado su agenda de calle con el propósito de “generar ingobernabilidad para que se vaya Maduro”, como han explicado los dirigentes más reaccionarios como Freddy Guevara del partido Voluntad Popular (VP).

Generar “otro día más de problemas para Maduro” ha pasado por la violación del derecho al libre tránsito y la paz en general, consagrados en la Constitución, al colocar barricadas y atraviesar contenedores gigantescos para cerrar vías, lanzar aceite en las principales carreteras del país, cerrar el acceso a las escuelas, asediar un hospital matento infantil e incluso, generar la muerte directa o indirectamente de 39 venezolanos.

Algunos psicólogos venezolanos han calificado la acción de la militancia opositora frente a estos mensajes, como enajenación e incluso como “disociación sicótica”. Un ejemplo claro ocurrió cuando un sociólogo conminó a lanzar objetos contundentes contra los cuerpos de seguridad, “se vale hasta materos”, escribió en Twitter.

Al día siguiente, un abogado lanzó una botella con agua congelada, desde la ventana de su apartamento hacia una marcha del chavismo. Asesinó a una mujer que iba rumbo a un abasto.

Los llamados a través de las redes sociales son constantes; la última estrategia consiste en lanzar heces fecales en bolsas o botellas contra los cuerpos de seguridad o contra quienes se oponen al caos que pretenden imponer. Ninguno de los dirigentes lo hace, pero desde la comodidad de sus oficinas emplazan a otros a la agresión, incluso fuera de Venezuela.

https://twitter.com/miguelhotero/status/861721213500104705

En los últimos días, el asedio a cualquier indicio de cercanía al Gobierno venezolano o al chavismo se ha incrementado. Resalta el ataque a la hija del alcalde Jorge Rodríguez, becada en una universidad en Australia y el asedio a la embajada de Venezuela en España, así como amenazas al cuerpo diplomático en otros lugares del mundo como México, Chile, Colombia, entre otros.

La violencia evidentemente se sale de las manos de sus convocantes, que ahora intentan recojer el agua derramada. Ante ola de asedios dentro y fuera del país, Guevara se vio obligado a tratar de limpiar su imagen en las redes sociales. Interesantes respuestas recibió de sus seguidores

Mientras tanto, la casa de un artesano en el estado Mérida ardía en llamas, su “error”: ser chavista. Según reporta YVKE Mundial, emisora de alcance nacional, luego de una manifestación opositora, acompañados por grupos ajenos al sector comandados por el alcalde de la localidad, como relatan los vecinos, arremetieron contra el hogar de Román Rodríguez. ¿Son estos los defensores de la democracia y la libertad?

JS

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