El mito de la espontaneidad de las protestas en Venezuela

Freddy Guevara (C), First Vice President of the National Assembly and deputy of the opposition party Popular Will (Voluntad Popular), speaks during a news conference in Caracas, Venezuela, April 6, 2017. REUTERS/Carlos Garcia Rawlins

El mito de la espontaneidad de las protestas en Venezuela

La oposición venezolana ha tratado de venderle al mundo, a través de los medios de comunicación internacionales, que las protestas contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro, son manifestaciones de una vasta mayoría de la población del país, que de forma espontánea salieron a las calles en contra de la “dictadura” para “recuperar” la democracia y la libertad.

La realidad es que gran parte de quienes protestan contra el gobierno se concentran en su mayoría en zonas pudientes, de la clase media, y en unos pocos municipios o localidades gobernados por alcaldes de la oposición.

 

Un trabajo publicado por RT también demuestra que la premisa de la espontaneidad no es del todo cierta, puesto que existe una red que opera en el exterior que manda divisas e insumos para los pequeños focos de violencia. De hecho, ha sido denunciado en reiteradas ocasiones que una variedad de personalidades y ONG’s venezolanas han sido financiados desde hace años a través del Departamento de Estado de Estados Unidos como la USAID y la NED.

Esto tiene aún más sentido cuando en el Congreso estadounidense se aprueban varios millones de dólares para financiar “la lucha por la democracia” en Venezuela.

Igual de llamativo son los equipos importados que usan los jóvenes “manifestantes”, que al cambio de la tasa ilegal de dólares, abarcan varios salarios mínimos en Venezuela, lo cual ratifica que la “revuelta” se trata principalmente de sectores medios de la población, tal vez más confundida y manipulada por la guerra psicológica desatada a través de las redes sociales y de los medios de comunicación internacionales que mantienen una campaña diaria en contra de Venezuela.

En el video que se muestra a continuación, se demuestra la disociación psicótica a la que han llegado algunos opositores, quienes reaccionan de manera airada contra las personas que no opinan o actúan de la misma manera que estos, actitud que contradice los valores propios de la libertad y la democracia que supuestamente defienden.

Mientras tanto, un gran porcentaje de la población trata de hacer su vida normal, en paz, siempre y cuando los sectores violentos de la oposición se los permite.

JA

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