Indígenas y obreros bolivianos resteados con el rescate de la legalidad

Este año América del sur sigue viviendo momentos políticos increíbles. No bastó con que a principio de 2019 un hombre se autoproclamara presidente de Venezuela en una plaza de Caracas. Ahora una mujer se autoproclamó presidenta de Bolivia sin sesión parlamentaria y con la imposición de la banda presidencial de manos de un militar activo. Ambas acciones han recibido la bendición del gobierno de Estados Unidos y sus colaboradores, pero también el rechazo contundente de los pueblos.

Campesinos, mineros, sindicalistas, comuneros y comunidades indígenas de diferentes partes de Bolivia, se declararon en resistencia y amenazan con una paralización nacional al tiempo que piden la restitución de Evo Morales en la presidencia de la República. Andrónico Rodríguez, representante de la Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, anunció una «movilización nacional hasta que Evo Morales retorne a la Presidencia«.

«Estaremos en las calles hasta que nuestro hermano presidente Evo Morales retorne a la Presidencia, porque está en el tiempo del mandato constitucional hasta el 22 de enero del 2020″, dijo Rodríguez al tiempo que rechazaron la autojuramentación de la opositora Jeanine Añez, quien violó varios artículos de la constitución boliviana para hacerse con el poder.

La autojuramentada ordena contener a manifestantes

La diputada que usurpa el poder frente al Ejecutivo boliviano, instruyó a la Fuerza Armada contener a los manifestantes que desbordaron a la policía y hacen temer con enfrentamientos mayores en las ciudades de El Alto, La Paz y Cochabamba. “Urge que la Policía y el Ejército nos colaboren, no es posible que el vandalismo siga en las calles”, dijo Jeanine Añez, acusada de adelantar un golpe racista en un país de mayoría indígena.

El partido Movimiento al Socialismo (MAS), de mayoría en el Congreso, convocaba este miércoles a una sesión especial con quórum de una Asamblea Legislativa, para revertir la designación de Añez frente a la presidencia. Paradójicamente, desde Venezuela su “homólogo” autoproclamado, Juan Guaidó, felicitó a la diputada Añez por juramentarse de manera ilegal como presidenta boliviana. Lo de los polos iguales, sí funciona.

RB

Las perlas del golpismo boliviano

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