Tareas inconclusas en los últimos 18 años y desatención por parte del Estado hacia el campo motivan al sector de pequeños productores a desarrollar la llamada Marcha Campesina Admirable, que partió desde el estado Portuguesa con rumbo a Caracas, específicamente hacia la sede central de Gobierno en el palacio de Miraflores.
El sector campesino rechaza que haya grandes extensiones de tierras ociosas en manos del latifundio en las que no puede desarrollar sus actividades productivas, mientras el país vive una profunda crisis alimentaria.
«¡Para resistir se debe producir!» es la consigna que más se escucha dentro de los marchantes, quienes se identifican como revolucionarios. En su protesta, acusan a «algunos funcionarios» del Estado de defender los intereses de ricos terratenientes y dar la espalda a las reivindicaciones que ha obtenido el campesinado venezolano en casi dos décadas.
En el afán por la producción, en la mira del campesinado está un plan para reactivar las distintas empresas de producción social (EPS) que estaban llamadas a integrar una cadena productiva que fomentara la soberanía agroalimentaria, pero que en dicho proceso vieron cesar sus operaciones a causa de problemas administrativos o, en el peor de los casos, por el desvío de recursos hacia redes de corrupción.
¡Se escuchan los cantos a orilla de carretera, cantos que entienden la esperanza en #Venezuela! Si señores por ahí vienen a pata pa' Miraflores centenares de campesino hablar con nuestro Pdte. @NicolasMaduro. ¡Comparte y difunde! #MarchaCampesinaAdmirable #SembrandoFuturo pic.twitter.com/wb4R70ZkiS
— Encuentro de Lucha Popular (@EncuentroDLP) July 23, 2018
Rechazo al sicariato
Esperan ser recibidos en la sede de Gobierno por el presidente Nicolás Maduro, a quien expondrán también otro grave flagelo que enfrenta la lucha campesina: el sicariato contra sus líderes y representantes. Pedirán justicia por los compañeros caídos y exigirán que no queden impunes estos asesinatos selectivos.
En mayo pasado ocurrió el hecho más reciente de este tipo. Los ciudadanos Jesús León y Guillermo Toledo fueron secuestrados el día 11 del referido mes por un grupo paramilitar en el municipio Arismendi del estado Barinas y sus cuerpos fueron encontrados la mañana siguiente a un costado de una carretera de la zona.
La comunidad campesina del municipio denunció que un grupo de personas equipadas con armas largas realizó un breve paso por el Hato Palo Quemao, de unas 4 mil 800 hectáreas de tierras ociosas sobre las que el Instituto Nacional de Tierras (Inti) cerró un procedimiento de rescate parcial en marzo de 2017, a través del cual este ente adjudicó 336 hectáreas a siete organizaciones comunitarias productoras que de inmediato procedieron a la siembra y cosecha de diferentes rubros.
Pero en el proceso de adjudicación no se incluyó la regularización de las tierras que las comunidades ya estaban trabajando con anterioridad y luego, el 23 de noviembre de 2017, se produjo un violento desalojo por parte de la Policía del estado Barinas y la Guardia Nacional Bolivariana que dejó a nueve miembros de la comunidad arrestados «por alteración del orden público». Integrantes de la comunidad han denunciado que el mismo día recibieron amenazas de muerte por parte del supuesto dueño de las tierras, Carlos Eduardo Pardi Moncada, representante de la firma mercantil Agropecuaria Mañongo C.A., a quien ahora responsabilizan por el asesinato de Jesús León y Guillermo Toledo.
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Largo recorrido
Se trata de un tramo de 185 kilómetros desde el estado Portuguesa hasta la ciudad capital de la República, contando unos 25 kilómetros diarios de caminata con previsión de llegar a Caracas este miércoles 25 de julio, transcurso en el que se ha permitido el retorno a casa a quienes han presentado problemas de salud.
El largo trecho no se limita al espacio físico del recorrido, sino al ámbito de las exigencias que componen la razón de ser de la manifestación. Además del rechazo al apoyo indirecto del Estado al latifundio, la petición de justicia por las víctimas campesinas del sicariato, la marcha que prevé llegar a Miraflores también solicita financiamientos e insumos para la labor productiva del campo.
Por otro lado, la comunidad labriega exige el establecimiento de un programa de vivienda para el sector, la reestructuración de las instituciones administrativas de las actividades productivas y de gestión de la tierra, la asignación de pensiones para campesinos en edad de jubilación, financiamiento para la dotación de tractores y camiones y la entrega de recursos para proyectos de la juventud campesina.
Se solicitará igualmente al presidente Nicolás Maduro financiar Bancos Campesinos de Semillas y la evaluación del plan de siembra Norte Verano, mientras que para la formación y difusión sobre el trabajo productivo, los campesinos pedirán por la dotación de una Escuela de Formación Política y Técnica, además del canal Terra TV y Guerrilla Comunicacional Campesina.
MFD

