El gobierno de Irán da un paso más para la alejarse de los compromisos que asumió en 2015 en el marco del pacto nuclear firmado con grandes potencias mundiales, entre ellas EE.UU., con la reactivación de una plata nuclear que había sido parcialmente desmantelada en 2015.
El presidente de ese país, Hasan Rohani, informó que su Gobierno, bajo la supervisión de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), comenzó la enviar gas a las centrífugas de la planta nuclear de Fordo, situada en el centro del país.
«Todas las acciones que va a tomar Irán estarán bajo la supervisión de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) y el paso cuarto, como los otros ya dados, es reversible”, indicó Rohani.
El mandatario iraní sostuvo además que si los otros firmantes del acuerdo, el grupo G5+1 (EE.UU., Reino Unido, Rusia, China y Francia, más Alemania), implementan el pacto como prometieron en enero de 2017, Teherán también lo hará.

Irán ha denunciado que tras la salida unilateral de EE.UU. del acuerdo, los países europeos han incumplido sus compromisos.
Es por ello, y a un año de la retirada de EE.UU. del acuerdo (8 de mayo de 2018), Irán decidió adoptar medidas recíprocas y, en atención de los artículos 26 y 36 del pacto, reducir gradualmente sus compromisos.
Con este, son tres pasos los que ha dado Irán para deslindarse de sus obligaciones en el marco del acuerdo: suspendió la venta de uranio enriquecido y el excedente de agua pesada —como establecía el convenio— y aumentó el enriquecimiento de uranio por encima de los niveles acordados en el documento, es decir, el 3,67 %.
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