#Análisis Residencias de ancianos: un “purgatorio” neoliberal en el Reino de España

Dentro de la doctrina católica se menciona al “Purgatorio” como el lugar donde las almas “expían sus pecados” antes de «entrar al Paraíso». La pandemia de Covid-19 demostró que ese lugar existe en el Reino de España: las residencias de ancianos.

Datos aportados por las autonomías del país ibérico arrojan que – desde el inicio de la pandemia hasta finales de mayo – en esas dependencias se contabilizaron 19.200 fallecidos con coronavirus o síntomas compatibles.

A estas personas se las privó de atención médica. Tratadas con paracetamol y morfina, fueron abandonadas a su suerte en una especie de purgatorio neoliberal en el que sólo quienes poseían seguro privado recibían atención hospitalaria.

De Madrid al Cielo…

Reza un viejo refrán popular que celebra la belleza de esa ciudad. Sin embargo, en tiempos de pandemia el mismo adquiere un toque siniestro para los residentes de los geriátricos y sus familiares. El mayor número de decesos se registró en esa localidad con 5.972 personas con coronavirus confirmado o con síntomas asociados.

La Residencia Monte Hermoso de Madrid fue denunciada por delitos de homicidio imprudente, tras el fallecimiento de 22 residentes y 50 contagiados.

Empleadas, directoras de residencias y las patronales que agrupan a las empresas gestoras – sector privatizado en toda España – denunciaron que la organización sanitaria las dejó en la estacada. En los peores momentos de la pandemia no disponían de material médico para atender correctamente a los usuarios.

Esta situación se traduce en que el 40% de los cuidadores de residencias habían contraído el virus. Además el 50% de estos centros carecen de atención médica permanente: el 28% no tiene médico y el 22% solo lo tienen en el turno de mañana.

Díaz Ayuso en la mira de la justicia

La gestión de la Jefa de Gobierno de la Comunidad Autónoma de Madrid – Isabel Díaz Ayuso – está bajo la lupa del Tribunal Supremo. Denuncias de decenas de familias aseguran que sus adultos mayores fueron discriminados por edad, por ser dependientes o, simplemente, por vivir en una residencia y no tener cobertura sanitaria privada.

Isabel Díaz Ayuso podría acabar en la cárcel

Madrid elaboró y distribuyó entre sus profesionales protocolos con criterios de exclusión para no derivar a residentes a sus hospitales que – entre finales de marzo y principios de abril – estaban desbordados. En la Página de Facebook de una de las residencias intervenidas por la Comunidad de Madrid todavía se puede leer el siguiente aviso:

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, acusa a Isabel Díaz Ayuso de haber cometido un “posible crimen” al aprobar protocolos en los que se restringía la derivación de grandes dependientes a los hospitales. Por su parte el Partido Popular culpa al “mando único” del Gobierno de lo ocurrido en los geriátricos.

Sin embargo, este video deja a la Jefa de Gobierno de Madrid al desnudo al mostrar a un jefe médico del hospital Infanta Cristina de Parla instruyendo al equipo para que no reciban ancianos de las residencias

“Por la plata baila el mono”

Con el argumento de evitar el colapso de los hospitales públicos, la Consejería de Sanidad elaboró protocolos que excluían a los adultos mayores de residencias que estuvieran en fase terminal y con dependencias como moverse en silla de ruedas.

Esos documentos asignaban a las 475 residencias de ancianos de Madrid un geriatra de referencia en un hospital público de su zona, para decidir por teléfono si era posible derivar a los enfermos.

Sin embargo ese triaje no fue impuesto a la extensa red de más de 40 clínicas y hospitales privados en Madrid. Cabe destacar que la Consejería de Sanidad gozaba de un mando único sobre la sanidad pública y privada desde el 12 de marzo.

Según datos de la Comunidad de Madrid – para el 25 de marzo – solo un 20% de los fallecidos durante la pandemia que vivían en las residencias públicas del Gobierno regional lo hicieron en un hospital. Mientras, el 36% de los muertos que residían en geriátricos privados había sido hospitalizado.

La rentabilidad de las residencias de ancianos

De una manera casi imperceptible el Neoliberalismo fue desmontando el sistema de seguridad social español.  Paralelamente a las reducciones presupuestarias surgió una amplia gama de aseguradoras, hospitales privados y residencias de adultos mayores con la promesa de “excelencia” y “confort”… además ser muy rentables para sus propietarios y socios.

De esta manera las residencias geriátricas se convirtieron en el objeto preciado de grandes inversores abarcando el 60% de su existencia. Según un reciente informe de Alimarket:

«en los últimos años, el sector geriátrico se ha convertido en objeto de deseo de patrimonialistas, inversores y grupos internacionales».

No obstante, la crisis de los geriátricos durante la pandemia ha desnudado la falacia neoliberal. Sus trabajadores aseguran que la COVID-19 ha mostrado, en su versión más descarnada, la realidad de las residencias de mayores: un modelo frágil, dependiente de empresas privadas, con falta de personal y precariedad en las plantillas de personal.

«Antes estaba igual de oscuro – dice una técnica auxiliar de enfermería de Madrid – pero nadie lo miraba».

Enza García Margarit/VTactual.com

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