Bolivianos pagan precio del golpe de Estado con escasez (+Exclusiva)

El gobierno de facto que se instaló en Bolivia luego del golpe de Estado, regenta un país paralizado y en franco retroceso. El pasado sábado, cuando se consumaba una semana de la ruptura de la institucionalidad en el país andino, los bolivianos se toparon con una realidad que hace 14 años atrás le era ajena: largas filas de personas para conseguir alimentos básicos, agua potable y combustible, se podían observar en las calles de La Paz, El Alto  y Cochabamba. Los bloqueos de carreteras y las paralizaciones de transporte y comercio, son algunas de las causas de esta nueva realidad.

Para el investigador boliviano Freddy Bobaryn, el gobierno de facto está interesado en propiciar este caos y dirigirlo especialmente hacia la ciudad de La Paz, que es la más cosmopolita del país y acoge a personas de todas las regiones de Bolivia. “El problema es que quienes asumen el gobierno, son los que quieren separarse de Bolivia… a partir de ahora se rompe una tradición que trataba de favorecer a todos los departamentos por igual para traer a una gente que va a fracturar Bolivia, invisibilizar lo indígena y construir un país que esté en beneficio de las transnacionales”, dijo en exclusiva para VTActual.

Largas filas de personas en las principales ciudades bolivianas para obtener algo de proteína. El golpe de Estado dio pie a la escasez de varios rubros.

El gobierno de facto, que se alejó rápidamente de las políticas sociales y de izquierda que promovió Evo Morales, también se aleja de las grandes mayorías indígenas y campesinas, a quienes sólo les está permitido el reconocimiento de las acciones ilegales que llevan a cabo so pena de persecución, sanciones y muerte. Para el investigador Freddy Bobaryn. “En Bolivia la gente siente que el contrato social está fracturado, por lo tanto no se reconocen ninguna de las decisiones que asuma este gobierno autoproclamado. Hay ahora un conculcamiento de libertades y derechos. No se está garantizando el derecho a la protesta y se usa armamento de guerra en contra de un pueblo desarmado”, denunció.

Evo era un ¿dictador?

Una de las matrices de opinión a las que sometieron desde dentro y fuera del país a los bolivianos, es que el presidente indígena Evo Morales era un dictador. Con pocos o ningún basamento probatorio, la acusación caló en generaciones más jóvenes y menos preparadas ideológicamente, quienes terminaron por creer esa especie. Para Bobaryn “muchos ahora se dan cuenta de que en Bolivia existía una democracia que garantizaba los derechos de los ciudadanos. Ahora caen en cuenta de lo que es un modelo democrático y una dictadura”.

La escasez de gasolina y diesel afecta a varias ciudades por el bloqueo de carreteras

“En su vida estos chicos habían vivido lo que es ver aviones, helicópteros, tanques y tanquetas, militares disparándole a la gente en las calles. Realmente ahora se siente el caos, el pánico, el miedo y la zozobra”, dijo el investigador boliviano, quien describe que la percepción de este caos se deja ver en los anaqueles de expendios de alimentos. “A raíz de todo esto se ha generado el desabastecimiento de alimentos, falta de combustible, la inflación multiplicada al 300%. La gente está viviendo una incertidumbre que no había vivido en ningún gobierno democrático”, sentenció.

RB

Bolivia en conflicto: Golpe de Estado, mentiras, cuotas y medios

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