América Latina y su paso a la movilidad eléctrica

Por: Ernesto J. Navarro

La venta mundial de los vehículos eléctricos despuntó, sustentada en el argumento que vienen a: mejorar la calidad del aire y para enfrentar los efectos del cambio climático.

«El stock global de autos eléctricos» ha venido creciendo en los últimos 3 años, asegura el informe titulado «Cargando el futuro: El crecimiento de los mercados de automóviles y autobuses eléctricos en las ciudades de América Latina«,elaborado por la organización Diálogo Interamericano.

Para el año 2015 se contaba con 1.000.000 de autos eléctricos a nivel mundial, incluyendo: automóviles, autobuses, motocicletas y otros vehículos. El inventario aumentó a 2.000.000 en 2016 y al finalizar el año 2017, la cifra ya era de 3.000.000.

Cargador para autos eléctricos en Berlín, Alemania.

El informe, publicado en septiembre de 2018, observó los mercados de tres centros urbanos latinoamericanos, considerados de mayor crecimiento regional: Bogotá, Ciudad de México, Santiago de Chile.

El escenario previo

La cada vez mayor concentración de vehículos en las principales ciudades de latinoamericanas, sumados a la baja calidad de los combustibles fósiles, impactan en el aumento de los niveles de la contaminación severa del aire.

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la contaminación atmosférica es el principal riesgo ambiental para la salud en las Américas.

La quema de combustibles fósiles genera gases de efecto invernadero.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que 01 de cada 09 muertes en todo el mundo, se deriva de condiciones relacionadas a la contaminación atmosférica.
La mayoría de los contaminantes, precisa ONU, son el producto de la quema de combustibles fósiles.

Sólo en las Américas (Norte, Sur y Centro) se registran 93.000 defunciones anuales en países de ingresos bajos y medios. Otras 44.000 muertes ocurren en países de ingresos altos. Ambas cifras son atribuibles a la contaminación atmosférica.

ONU ha sugerido, entre otras muchas posibilidades, la adopción de políticas e inversiones en transporte público sostenible, como el tránsito rápido de autobuses basado en tecnologías de emisiones más bajas.

Estación de venta de gasolina en La Paz, Caracas, Venezuela.

Al respecto, el informe Cargando el futuro asegura que el sector del transporte es la mayor fuente de emisiones. De forma precisa apunta que:

  • 47% de las emisiones son del transporte de productos y servicios.
  • 37% de los automóviles.
  • 10% del transporte público.

Con ese escenario, los investigadores indican que si la movilidad eléctrica se expande en Latinoamérica, la región podría reducir sus emisiones en más de 1.500 millones de toneladas de CO2, y contaría con un ahorro de combustible cercano a los 85.000 millones de dólares para el 2050.

Panorama regional

El estudio enumera las ventajas que presenta América Latina para la producción de energías limpias:

  • 50% de la capacidad energética instalada proviene de energías renovables.
  • Los Gobiernos avanzan en el fortalecimiento de la seguridad energética y la reducción de importaciones de combustibles fósiles.
  • Políticas de optimización del rendimiento de las flotas de vehículos
  • Mejoras al transporte público.

Los autores de la investigación apuntan a la electrificación masiva del sector de transporte y la descarbonización de la red eléctrica. Y aunque la electricidad para cargar los vehículos en parte será producida a partir de combustibles fósiles, los autores del estudio precisan que los vehículos eléctricos emiten significativamente menos gases de efecto invernadero.

China fabrica autos eléctricos de cero emisiones.

Por otra parte, Latinoamérica cuenta con la flota de automóviles de más rápido crecimiento en el mundo, «con una cantidad de vehículos que se triplicará en los próximos 25 años, llegando a más de 200 millones de unidades para 2050».

La región también es pionera en la mayor tasa de uso de autobuses por persona en todo el planeta, y los sistemas de autobús de tránsito rápido.

Al menos 62 ciudades latinoamericanas ofrecen una alternativa de menor costo a los sistemas de metro y ferrocarril, agrega el informe, y los autobuses funcionan muchas horas al día, algo que supone ahorro de combustible y menores costos de mantenimiento generados por la electrificación.

A futuro

A pesar de que en la actualidad, la cantidad de vehículos eléctricos representa un 0,2% de del total de vehículos de pasajeros del planeta, la Agencia Internacional de Energía (IEA por sus siglas en inglés) calcula que al año 2020, la flota global de vehículos eléctricos estará cerca de los 13.000.000 de automóviles.

Para el 2030, las estimaciones de la IEA indican que las unidades eléctricas llegarán a copar el 84% del mercado de autobuses.

Sistema Trolebús de Mérida, Venezuela.

Una estimación mucho más ambiciosa prevé que la flota mundial de automóviles eléctricos aumente a 530 millones de unidades para el 2040.

A la fecha, China, Europa y Estados Unidos, lideran los escenarios de transición a vehículos eléctricos.

En Latinoamérica, el mercado de vehículos eléctricos se encuentra en una etapa inicial y la reducción en el uso de combustibles fósiles no tiene un horizonte cercano.

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