#VTanálisis Segregación escolar: La otra epidemia que recorre España

Durante años el reino de España ha cosechado una abominación social que en poco tiempo podría estar arrojando terribles resultados a la nación europea: la segregación escolar. Este fenómeno consiste en el diseño de unas políticas que separan por estratos económicos a los niños y niñas que ingresan al sistema educativo, una situación cada vez más notoria y que ha sido tema de discusión en el seno de la Comunidad Europea en los últimos años.

España es el sexto país de la Unión Europea con mayor segregación escolar, solo por detrás de Lituania, Eslovenia, Bulgaria o República Checa, pero la Comunidad de Madrid por sí sola, alcanza el segundo lugar del poco envidiable liderazgo que ocupa Hungría. Esta realidad, en el caso español, es fruto de una política de creación de distritos escolares que obedecen al estrato socioeconómico de las familias, por lo que la educación tiende a ser segmentada de forma que los niños ricos y los niños pobres, no coincidan en la escolaridad.

La indiferencia ante el auge de la segregación escolar marcó a los gobiernos españoles desde la década pasada

Hace poco más de un año, el partido Unidas Podemos propuso una moción para que se debatiera en el Congreso el peligroso incremento de esta desigualdad, pero el debate fue desestimado al menos para llegar a acuerdos que conduzcan a revertir la tendencia. El nuevo gobierno de corte social, tiene la tarea de hacer justicia social antes de que el tiempo visibilice aún más los estragos que esta segregación puede causar al pueblo español.

Cifras de riesgo

Un esclarecedor informe divulgado por Save the Children publicado a finales de 2019 y denominado “Mézclate conmigo. De la segregación socioeconómica a la educación inclusiva”, establece que en España uno de cada diez centros educativos es un gueto, en el que más de la mitad de la población estudiantil es de estrato socioeconómico bajo. La cifra proyecta que en el 9% de los colegios españoles se concentra el 50% de los estudiantes de menores recursos.

El fenómeno viene creciendo desde 2008 de manera notoria debido a la distribución arbitraria de distritos escolares,  y pese a las advertencias de grupos sociales y políticos sobre esta tendencia, poco se ha hecho para revertirla. Esa inacción también es cuestionada por el citado informe que revela cómo la Comunidad de Madrid, por ejemplo, experimentó un crecimiento de 36% entre 2008 y 2015 como la región con mayor segregación escolar. Le sigue Cataluña con un crecimiento de 30% en el mismo renglón. Esto convierte a las dos regiones en las más desiguales del reino y unas de las que posee más segregación en toda Europa.

El informe de Save the Children concluye que para comenzar a revertir esta tendencia habría que reubicar el 31% de la población estudiantil de los niveles socioeconómicos más vulnerables en España, de unos centros a otros.

Segregación por nacionalidad

Uno de los peores capítulos de esta situación ya aborrecible, es el que ha proliferado en España a raíz de la recepción de migrantes africanos y latinoamericanos: se trata de la segregación por nacionalidad. Desde 2016 se han multiplicado sobre todo en la región de Cataluña los establecimientos educativos para migrantes o extranjeros. Un informe de Síndic de Greuges evidencia la existencia de escuelas guetos, en los que concentran más de un 50% de estudiantes extranjeros.

Las escuelas gueto, que tienen más de un 50% de estudiantes extranjeros, son otra muestra de segregación escolar

«Falta una política decidida por parte de (el Departamento de) Enseñanza en la última década para combatir la segregación escolar de la gestión del proceso de admisión. No es posible combatir la segregación de forma efectiva con medidas a medio gas«, declaró el síndico Rafael Ribó al denunciar la pasividad de las instituciones ante el crecimiento de este flagelo.

Consecuencias tangibles hoy

Las autoridades del país ibérico se han saltado olímpicamente las advertencias sobre los riesgos que implica la segregación escolar que se ha impuesto de facto en el sistema educativo español. Incluso el ex ministro de educación Íñigo Méndez de Vigo, llegó a desestimar el diagnóstico al declarar: «en España no se segrega. Eso es algo que existía en Sudáfrica, en régimen de apartheid”.

La deserción escolar es una de las consecuencias más graves de la segregación

Pero la realidad palpable es que la separación del alumnado entre ricos y pobres limita el beneficio del llamado efecto pares, que consiste en permitir que los alumnos menos aventajados por su situación socioeconómica compartan espacios de aprendizaje con los que tienen más ventajas para mejorar su rendimiento académico.

La repetición de cursos, el fracaso y la deserción escolar, son otras de las consecuencias inmediatas de la segregación escolar, así como la dificultad para continuar estudios universitarios. Pero una de las más graves resulta la falta de interacción entre estratos sociales, lo cual contribuye a generar comportamientos de discriminación e intolerancia, que conducen hacia escenarios con ausencia de cohesión social.

Randolph Borges/VTactual.com

La carrera del fraude universitario en el Reino de España (Parte II)

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