El problema del monopolio: el caso GAFA

Quedan excluidos de las políticas antimonopolio en los Estados Unidos, aunque en realidad obstaculizan la proliferación de pequeños emprendimientos y posibles “contendores” por abordar sus poblaciones de atención.

Se trata de cuatro gigantes que se han ido apoderando lentamente del mundo, sin que lo notemos. O puede que sí. Hablamos de Google, Apple, Facebook y Amazon (GAFA), cuyas partidas juntas representan el PIB completo de Francia.

Google ( mediante Albphabet, su casa matriz) y Facebook encuentran sus valores ya en miles de millones de dólares, al ser básicamente los principales mediadores entre las personas y la información o las relaciones.

Por su parte, Amazon controla cerca de la mitad de las compras por internet, mientas más del 60% de hogares estadounidenses forman parte de su servicio exclusivo “prime”, a la par de su absorción de mercados como el de la comida, el mercado odontológico o el farmacéutico.

Apple, a su vez, no solo tiene la capacidad de vender los teléfonos móviles y dispositivos de computación por encima de su costo (en función de cualquier otra marca), sino que lo hace por su capacidad de haberse posicionado como un símbolo de confort y estatus entre las clases altas o aspirantes. Es decir, representa como ninguna otra al modelo capitalista según el cual se posiciona la necesidad de la gente de ser “rica”.

Lo peor del asunto es que por alguna razón las GAFA, como ya se dijo, han quedado excluidas de las políticas contra el monopolio en los Estados Unidos, a pesar de que controlan casi la totalidad de sus mercados.

Mientras, emprendimientos y empresas pequeñas se ven limitadas en su crecimiento por esas mismas políticas, que evitan fusiones o incluso propician divisiones de compañías en nombre de la libre competencia.

Facebook, además de la red social, tiene Whatsapp e Instagram, por ejemplo. El trío reinante de las comunicaciones y la interacción digital pertenece todo a una sola compañía, pero no ha habido restricciones al respecto.

JI

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