Una nueva batalla debió librar Venezuela en la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos contra la injerencia. Esta instancia regional, ha demostrado que el Gobierno de Venezuela tiene razón: lo que busca es intervenir en asuntos internos de ese país, mientras ocurren hechos atroces en otras naciones del continente americano de los que nadie quiere hablar.
Sin embargo, la verdad quedó al descubierto en la actual Asamblea General de esa organización, cuando una vez más el secretario general de la OEA con un grupo de países aliados, pretendieron un nuevo pronunciamiento contra Venezuela, pero negaron discutir diez proyectos de declaración presentados por Venezuela, entre los que estaban incluidos temas como la desaparición de 43 estudiantes normalistas en Ayotzinapa, México, el muro que pretende construir el presidente Donald Trump entre México y Estados Unidos, o las bases norteamericanas en toda Latinoamérica.
Se trata de situaciones vergonzosas para América Latina, pero que parecen no preocupar a nadie, mientras EEUU coacciona a otros países para que rechacen iniciativas constitucionales como la Asamblea Nacional Constituyente, que implica la invocación del pueblo para decidir su destino.
Fue la Comisión General, la encargada de negar la discusión sobre estos temas. Esta instancia está presidida por México, el argumento fue que se requiere más tiempo para abordar estos temas, porque son muy complejos.
Así las cosas, queda al descubierto que a los Poderes detrás de la OEA, les preocupa un pueblo decidiendo su futuro, pero no el terrorismo de Estado que desaparece estudiantes, o un presidente que ofrece muros, mientras se retira de los tratados internacionales para resguardar el ambiente.
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JS

