¿Otra marea roja? La izquierda latinoamericana se ve impulsada por una estrella emergente en Perú

Pedro Castillo, socialista e hijo de campesinos, está a punto de ganar las elecciones presidenciales en Perú tras salir de la oscuridad y vencer a un rival conservador, la hija de un ex presidente.

Su rápido ascenso puede ser un mal presagio para los conservadores de toda la región y anunciar una nueva “marea rosa” de líderes de izquierda, ya que la creciente pobreza avivada por la pandemia del coronavirus inclina a los votantes hacia quienes prometen un mayor gobierno y un mayor gasto social.

En las próximas elecciones se podrían redefinir las líneas divisorias políticas y sociales de la región. Los conservadores de Colombia están bajo presión antes de las elecciones de 2022 y en Chile la derecha se enfrenta a una derrota en las elecciones de este año, mientras que el país está reescribiendo su constitución de décadas de antigüedad tras las protestas populares.

Brasil también se enfrenta a una batalla electoral el próximo año, con una izquierda resurgente que busca desbancar al presidente derechista Jair Bolsonaro.

“El resultado de las urnas en Perú es simbólico y representa otro avance en la lucha popular en nuestra querida América Latina”, tuiteó el expresidente brasileño de izquierda Luiz Inacio Lula da Silva.

Una encuesta realizada en mayo mostraba que Lula u otro posible candidato de izquierda ganaría una potencial segunda vuelta el próximo año contra Bolsonaro, quien ha sido ampliamente criticado por su manejo de la pandemia del COVID-19 que ha matado a unos 500.000 brasileños.

La izquierda latinoamericana logró sus mayores avances con la primera

llamada “marea roja” de líderes socialistas a principios de la década de 2000.

El Legado de Bolívar

A Hugo Chávez, el difunto presidente venezolano, Evo Morales de Bolivia y el presidente Daniel Ortega de Nicaragua -que sigue en el poder- se unieron Raúl Castro de Cuba, Lula de Brasil y Rafael Correa de Ecuador.

Sin embargo, a medida que el auge de las materias primas que ayudó a financiar los programas sociales que defendían se desvaneció, esa ola se redujo y la derecha regresó, con figuras como Bolsonaro en Brasil, Iván Duque en Colombia, Mauricio Macri en Argentina y Sebastián Piñera de Chile.

Un nuevo giro a la izquierda en América Latina podría afectar al equilibrio de la diplomacia con Estados Unidos y China. Una mayor intervención del Estado y el aumento de los impuestos también podrían afectar a la inversión en la región, rica en agricultura y minerales, uno de los principales proveedores mundiales de bienes, desde el cobre hasta el maíz.

“En Perú, Chile y Colombia, países alimentados por el imperio norteamericano como modelo de capitalismo, vemos rebeliones contra el neoliberalismo”, tuiteó Morales, que encabeza el partido socialista MAS en el poder en Bolivia y sigue siendo una figura poderosa entre bastidores.

Dijo que los estudiantes, los movimientos socialistas y los trabajadores estaban presionando por “cambios estructurales”.

En Perú, el ascenso de Castillo -cuya estrecha victoria aún no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades electorales- se vio alimentado por el enfado con la élite política, el aumento de la pobreza y los votantes rurales que se sienten excluidos del botín de los recursos minerales de la nación andina.

Castillo, que mezcla los valores conservadores con las ideas socialistas, criticó a las empresas mineras por “saquear” y prometió aumentar sus impuestos para mejorar la sanidad y la educación. Su éxito ha sacudido a la élite limeña y a los mercados financieros de Perú.

“Hoy comienza la verdadera batalla para acabar con la enorme desigualdad”, dijo Castillo a sus partidarios después de que el recuento de las elecciones le mostrara un escaso margen de victoria.

“Nunca más seremos un pueblo oprimido… Estemos siempre de pie y nunca de rodillas”.

COSECHAR EL TRIUNFO

En toda América Latina, la izquierda ya ha ido avanzando. En Argentina, los peronistas de centro-izquierda vencieron a Macri en 2019. En Bolivia, tras un periodo de crisis política, el partido de Morales volvió al poder con una aplastante victoria electoral el año pasado.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se sitúa firmemente en la izquierda, mientras que los gobiernos autoritarios de extrema izquierda de Venezuela y Cuba siguen atrincherados.

En Colombia, la derecha se enfrenta a un duro desafío en las elecciones de 2022 por parte de un antiguo rebelde de izquierdas que va por delante en las encuestas.

Incluso en Chile, durante años un bastión de la estabilidad en una región volátil de 650 millones de personas, las protestas asustaron a la clase política y la nueva redacción de la constitución parece que traerá consigo políticas más progresistas.

“Está claro que en los últimos años las fuerzas de la izquierda han cosechado un triunfo considerable”, escribió el novelista peruano Mario Vargas Llosa en un artículo de opinión en el marco de una campaña contra Castillo.

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