InicioCULTURA Y ENTRETENIMIENTOHace 228 años Francia alzó su voz contra las desigualdades sociales y...

Hace 228 años Francia alzó su voz contra las desigualdades sociales y los privilegios

El 14 de julio de 1789 el pueblo francés cansado de los abusos de la monarquía, alzó su voz contra el régimen, convocó a una gran insurrección de clases contra el orden establecido en Francia, causada por largos años de injusticia y desigualdad social.

En aquellos años 28 millones de habitantes ocupaban el territorio francés, el 97 por ciento comprendía a sectores sociales que iban desde campesinos rurales, burgueses de las ciudades, artesanos, comerciantes y mendigos. El 3 por ciento restante lo constituía la nobleza y el clero.

La organización social de Francia estaba basada en la desigualdad y los privilegios. Se distinguían pues tres clases sociales: Clero, Nobleza y Estado Llano, siendo las dos primeras privilegiadas.

La Revolución Francesa marcó un hito en la historia del planeta y la humanidad

El Clero

Era la primera clase social debido a su gran prestigio e influencia como a sus cuantiosas riquezas. Sus extensas propiedades abarcaban precisamente la cuarta parte de la superficie total de Francia, y, por otra parte, dicho patrimonio económico fue creciendo considerablemente gracias a los diezmos que aportaban los fieles como a la exoneración del pago de impuestos fijos de que disfrutaban. Se dividía en Alto y Bajo Clero. La mayor parte de las riquezas beneficiaban solo al Alto Clero formado por obispos y abades, quienes eran mayormente de origen noble y vivían en Versalles en la corte del Rey. El bajo Clero, formado por curas y vicarios, ejercía su misión en provincias, eran de modesta condición económica y procedían del Estado Llano, debido a ello, simpatizaron con la Revolución.

La Nobleza

Los nobles formaban la segunda clase privilegiada de Francia; poseían grandes extensiones de tierra, y, asimismo, percibían de los campesinos que laboraban en ellas, los llamados derechos feudales; pagaban impuestos solo en determinados casos. Ocupaban los principales cargos en el gobierno y en la iglesia, así como en las fuerzas armadas. La nobleza se dividían en Gran Nobleza, que llevaba una vida de lujo, pompa y riquezas en el palacio de Versalles junto al rey, y la pequeña nobleza o nobleza de provincias. Esta última era de medianos recursos y residía en sus posesiones en contacto con el pueblo cuyas necesidades conocía y con cuyos ideales igualmente simpatizaba.

La Revolución Francesa puso fin a la monarquía en Francia

El Estado Llano

Estaba constituido por la población más numerosa de Francia, pero, a su vez, por la que menos privilegios y riquezas poseía. A la cabeza de esta clase social se hallaba la burguesía, formada por industriales, comerciantes y profesionales; quienes con el correr de los años, habían logrado conquistar una sólida situación económica y una vasta preparación cultural, que hizo de ellos, precisamente, los promotores de la revolución.

La clase media profesional, inspirada en los filósofos de la Ilustración, había empezado a exigir reformas.

En 1789, el rey Luis XVI convocó a los Estados Generales (parlamento francés) para buscar un acuerdo nacional ante la crisis política y económica. Las protestas y manifestaciones se fueron multiplicando sobre todo en París, estas alcanzaron su momento más alto el 14 de julio, cuando el pueblo tomó el castillo de la Bastilla.

La toma de la Bastilla marcó el triunfo de la Revolución Francesa . Kerchak

Tras el triunfo del pueblo, el rey y sus ministros tuvieron que hacer cambios. Los Estados Generales se convirtieron en la Asamblea Nacional, se emitió la Declaración de los Derechos del Hombre y una nueva constitución en 1793.

En 1792 se abolió la monarquía y se instituyó la república. El viejo orden desapareció; nació otro basado en tres principios: libertad, igualdad y fraternidad.

Con información de Telesur

Francisco de Miranda, un verdadero héroe

LEE Más

spot_img