El gigante de la industria farmacéutica, Pfizer, abandonó las investigaciones de nuevos medicamentos para las personas con Alzheimer y Parkinson, dejando a la deriva a las de 46 millones de personas que actualmente viven con estas condiciones degenerativas.
El laboratorio se defiende diciendo que se trata de «un ejercicio para reasignar el gasto» para centrarse en aquellas áreas donde su «cartera de productos y experiencia científica son más sólidas».

Es una postura que resulta decepcionante, dicho por el jefe de investigaciones de la Sociedad de Alzheimer del Reino Unido, en un momento en el que cada vez se elevan más las cifras de diagnósticos diarios de demencia, lo que carece de una razón y de una solución médica, y que ahora con este anuncio de Pfizer, parece alejar más las esperanzas de encontrarlas pronto.
Aunque se seguirán produciendo los medicamentos para controlar los síntomas, los grandes laboratorios parecen estar dispuestos a esperar que industrias más pequeñas desarrollen los estudios para ellos dar el paso de invertir en los proyectos más prometedores.
LS

