Cerca de 25.000 direcciones y contraseñas pertenecientes a la Organización Mundial de la Salud (OMS), a la Fundación Bill y Melinda Gates, al Instituto de Virología de Wuhan y al Instituto Nacional de Salud de EE.UU., todos entes que tiene en común el trabajo sobre el Covid-19, fueron filtradas a la web por activistas anónimos.
Así lo reseña este miércoles el diario estadounidense The Washington Post, donde se indica que existe la presunción del hackeo a estas instituciones que hasta el momento no han respondido de manera oficial ante este hecho.
The Washington Post destaca que hasta el momento la Fundación Gates ha dicho que “están monitoreando la situación, pero no tienen pistas de que se haya producido una filtración”, mientras que el FBI también se negó a emitir comentarios.
Uno de los voceros de la empresa Twitter, Katie Rosborough, confirmó que están trabajando en remover los links que lleven a las presuntas filtraciones ya que estos contenidos infringirían las normas de privacidad de la red social.
Un experto en ciberseguridad, el australiano Robert Potter, confirmó que los datos filtrados de la OMS son auténticos y de hecho aseguró que pudo acceder a sus sistemas informáticos utilizando dichos mails y contraseñas, refiere el rotativo norteamericano.

La directora de la ONG estadounidense SITE, Rita Katz, organización que trabaja en rastrear actividades sospechosas en la red, opinó que esta filtración forma parte de la campaña de teorías conspirativas de los grupos de extrema derecha como los neo-nazis o los supremacistas blancos.
Medios digitales resaltan que la presunta información filtrada ofrece detalles del origen de la enfermedad que hoy azota a la humanidad. En ese sentido, ayer martes 21 de abril, la OMS aseguró que el nuevo coronavirus se originó en murciélagos en China a finales del 2019 y que no es un virus manipulado o construido en un laboratorio o en alguna otra parte, indicó en Ginebra la portavoz de la institución mundial, Fadela Chaib.
La información de las instituciones referidas, habría sido difundida en primer lugar por la Dark Web y luego fue replicada por las redes sociales Twitter y Telegram, refieren medios digitales.
En Twitter, cibernautas opinan sobre el hecho a través de la etiqueta #GatesHacked, mientras que en español existe el hashtag #BillGates, donde unos plantean diferentes hipótesis sobre el asunto, mientras que otros defienden a los involucrados.
Si/VTAcutal
7 razones por las que EE.UU. se convirtió en el nuevo foco mundial del covid-19

