Aunque el gobierno español argumenta con insistencia que el referéndum soberanista en Cataluña es ilegal, realmente podría haber otra explicación a la vehemencia con la que buscan evitar la consulta popular sobre la posible separación de la región.
Las pérdidas de España irían desde su potencial turístico hasta su infraestructura. Por ejemplo, el segundo aeropuerto con mayor actividad en la actualidad, El Prat, dejaría de estar en su territorio, que igualmente tendría una menor frontera con Francia y perdería su acceso a Andorra.
También dejarían de tener control sobre dos importantes puertos, el de Barcelona y el de Tarragona, lo que representaría importantes pérdidas comerciales y económicas: tan sólo en agosto, el de Barcelona presentó un tráfico cercano a los 6 millones de toneladas de bienes recibidos.
Según algunos analistas, la pérdida del PIB de Cataluña, que ronda los 200 mil millones de euros, significaría un retroceso enorme para la economía nacional y profundizaría la desigualdad y la pobreza española.
Por otra parte, han considerado que la deuda pública que mantiene el Estado se incrementaría peligrosamente con un 20% de margen al alza, como otro de los aspectos que estaría obligando a la administración de Mariano Rajoy a buscar todos los medios a su alcance para frenar el referéndum y, en consecuencia, una posible existencia de España sin Cataluña.
JI
Faltan horas para el referéndum y la tensión crece en Cataluña

