En 2016, Mauricio Macri vetó una ley impulsada por la oposición que prohibía los despidos sin causa, lo que según el Gobierno de Alberto Fernández ha provocado, hasta la fecha, «la pérdida de 111 mil puestos de trabajo».
Por tal razón, la nueva administración argentina declaró por decreto la «emergencia pública ocupacional» en materia de empleo durante 180 días, tiempo en el que, en caso de despido «sin justa causa», los trabajadores deberán percibir el doble de la indemnización que actualmente marca la ley.

La decisión, anunciada la noche de este viernes, está sustentada en que el desempleo subió hasta 10,6% en el segundo trimestre de 2019, un punto por encima de la cifra registrada en 2018, y que en el caso del segmento de los jóvenes, supera el 18 % entre los varones y 23% entre las mujeres.
Alberto Fernández confronta una grave crisis laboral
Mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), se prevé detener lo que se ha calificado como el «agravamiento de la crisis laboral», en el que 139 mil trabajadores del sector privado han quedado fuera del mercado laboral entre septiembre de 2018 y septiembre de 2019.
Ya en la noche del jueves se conoció que el Gobierno convocó sesiones extraordinarias del Congreso durante el receso vacacional de diciembre para tratar tres proyectos de ley, entre ellos uno para enfrentar la «emergencia económica» en que Macri dejó sumido al país.
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