Alba cumple 12 años trabajando por la integración latinoamericana y caribeña

Alba cumple 12 años trabajando por la integración latinoamericana y caribeña

Se plantea que la consolidación de la idea liberadora integracionista denominada ALBA-TCP, implica tomar una serie de decisiones colectivas, basadas en: la unión comercial, aduanera y monetaria.

La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) cumple este miércoles 12 años de fundada (2004), una iniciativa de los entonces presidentes, Hugo Chávez de Venezuela y Fidel Castro de Cuba, nace con el objetivo de consolidar la patria grande en América Latina, y desplazar el proyecto de corte neoliberal para América Latina y promovido por los Estados Unidos; el Área de Libre Comercio de las Américas (Alca).

Actualmente, el Alba mantiene su principio cardinal: La solidaridad más amplia entre los pueblos de América Latina y el Caribe, sustentado en el pensamiento de Bolívar, Martí, Sucre, O´Higgins, San Martín, Hidalgo, Petion, Morazán, Sandino y tantos otros próceres.

Venezuela, a partir del mandato de Hugo Chávez, le dio un viraje a la política exterior, comenzando por el principio que reza el artículo 153 de la constitución de 1999 en rediseñar la estrategia internacional para impulsar y fortalecer la integración de Latinoamérica y el Caribe.

Es entonces que comienza a tener forma a través de acciones internacionales nuevos organismos que rompen con lo establecido por la hegemonia política y nace un nuevo método que tiene como base la solidaridad.

En este sentido, se plantea que la consolidación de la idea liberadora integracionista denominada ALBA-TCP, implica tomar una serie de decisiones colectivas, basadas en: la unión comercial, aduanera y monetaria, esta última determinantemente estructuradora en el intercambio comercial.

Franklin González, internacionalista y analista político, considera que el tratado de comercio entre los pueblos tiene una serie de fundamentos que fortalecen su carácter integracionista que plantea un esquema distinto al tradicional.

“Un comercio e inversión como herramienta para el desarrollo sustentable. Asimismo, la elaboración de proyectos sociales macro en la región en el sector educación y salud, con nuevos planes de alfabetización y un sistema de salud gratuito que permita la incorporación de los más excluidos”, aseveró González.

Dijo que, el ALBA-TCP busca fortalecer las relaciones sociales y de producción de forma más justa entre los distintos sectores de la sociedad. Por ello, se ha planteado la “un comercio con complementariedad que se nutra de las fortalezas de cada uno de los países y pueda apoyarse de forma mancomunada y soberana. Con políticas que impulsen la producción de alimentos para generar la soberanía y seguridad alimentaria con facilidades arancelarias que protejan las economías más débiles, dándoles facilidades.

Mientras que, Omar Galíndez, profesor universitario en Política Exterior, señaló que el Estado debe controlar y garantizar el acceso a los servicios públicos a todas las comunidades, con inversiones mixtas entre países; “esto, en oposición a los TLC que estimula la privatización de los servicios fundamentales la salud, educación, agua, entre otros”.

“Ese libre comercio entendido en estos términos sólo beneficia a los países de mayor grado de industrialización y desarrollo. La estrategia bolivariana constituye una ruptura radical con los clásicos esquemas coloniales o neo-imperialistas basados en la competencia desleal, la hegemonía, la ficción de un libre mercado y la intención de lograr la dominación política”, expresó el académico.

Puntualizó que, las nuevas políticas le dan un vuelco a los esquemas tradicionales con la creación de entidades financieras como el Banco del ALBA en 2008, y el Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos (SUCRE) que entró en vigor en 2010, siendo eficiente en su implementación de forma rápida en comparación a la moneda única europea

BD

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