InicioDestacada#VTalPasado Juan José Landaeta: De música sacra a canción patriótica

#VTalPasado Juan José Landaeta: De música sacra a canción patriótica

Hablar de Juan José Landaeta es adentrarnos en la memoria colectiva del venezolano y asociarlo como un elemento propio de identidad y nacionalidad. Su nombre ha estado vinculado a la construcción y consolidación del sentir patrio de la población venezolana, pues a Landaeta se le atribuye la composición de la música del Gloria al Bravo Pueblo, canción patriótica que, desde finales del siglo XIX, se institucionalizó como Himno Nacional de Venezuela.

Nacido en el seno de una familia de condición parda en la Caracas de fines de siglo XVIII, a Landaeta le tocó sortear una realidad social tejida por un sistema de valores que basó su predominio en la desigualdad y la exclusión. Sin embargo, su talento como músico, le permitió destacarse dentro de una sociedad colonial que poco a poco daría paso a un nuevo proceso de cambio, del cual también sería partícipe en sus primeros años: La independencia.

El 25 de mayo de 1881, el presidente Antonio Guzmán Blanco decreta la canción patriótica Gloria al Bravo Pueblo como Himno Nacional.

Su origen, formación y carácter revolucionario

Juan José Landaeta nació el 10 de marzo de 1780. Sus padres fueron Juan José Landaeta y María Candelaria Arévalo, ambos pardos libres. Debido a su inclinación y talento musical, se incorpora desde muy joven a la reconocida academia de música que dirigió en Caracas, el padre Pedro Ramón Palacios y Sojo, mejor conocido como el padre Sojo; y el destacado músico, docente y compositor Juan Manuel Olivares.

Más que una academia, la Escuela de Chacao, como se conoce historiográficamente, representa un espacio que agrupó a un número importante de compositores que, entre 1783 y 1810, dejó un legado en la enseñanza de la música clásica y sacra de la época colonial. Dos generaciones de músicos que serán reconocidos por sus aportes a la música realizada en territorio nacional.

De este grupo o movimiento cultural, perteneció Juan José Landaeta, quien compartiría estudios y enseñanzas con otros músicos y compositores de igual consagración, como lo fueron Lino Gallardo, José Ángel Lamas, Cayetano Carreño, entre otros.

Antes de iniciar los focos que dieron paso a los hechos revolucionarios de 1810, se destacó en el uso del violín y en la dirección musical en diferentes iglesias de aquella ciudad de los techos rojos. Entre sus obras conocidas se encuentran Tantum ergo, en colaboración con el también músico José Francisco Velásquez en 1798, Benedictus obra dúo, compuesta en 1799, Salve a Reginaobra a cuatro voces en 1800, Pésame a la virgen, entre otros.

Para 1808, llega a Caracas una compañía francesa de ópera y como otros compositores contemporáneos, Landaeta logró participar y acompañar los espectáculos, teniendo la posibilidad de dirigir la orquesta. Sus virtudes y conocimientos del idioma francés le dieron la posibilidad de interactuar en otros escenarios más allá de los ya practicados. Así, de los espacios religiosos, Landaeta se incorpora y se foguea con clásicos y óperas de autores europeos dentro del teatro lírico.

Tras la tensión existente en la muy agotada estructura colonial que aún persiste en los inicios del siglo XIX, el joven Landaeta se inclinaría a la causa revolucionaria que, rápidamente, va adquiriendo mayores adeptos entre la población. Y su aporte lo daría en su arte más preciado: la composición musical, elemento que usaría para la realización de las canciones patrióticas que fueron muy frecuentes durante ese periodo.

Entre las más reconocidas se encuentra el Gloria al Bravo Pueblo y Gloria Americanos,  esta última que fue compuesta a petición, para acompañar la conmemoración de la instalación del primer Congreso de Venezuela en 1811.

De canción patriótica a Himno Nacional

Las canciones patrióticas fueron un elemento de distinción dentro del proceso independentista venezolano. Su contenido, en diferentes momentos de la guerra, logró avivar los ánimos de las tropas, a la vez que impregnaba un carácter simbólico y de arraigo al proyecto de la República como sistema ideal y necesario para la sociedad.

La canción patriótica Gloria al Bravo Pueblo, atribuida a Vicente Salias y Juan José Landaeta, fue entonada en las calles caraqueñas, tras los sucesos del 19 de abril de 1810.

Es así como luego de los sucesos del 19 de abril de 1810, la canción patriótica Gloria al Bravo Pueblo, irrumpe con una gran potencia en aquél momento, donde los nuevos acontecimientos demostraban un punto de no retorno al pasado colonial. Las investigaciones y las referencias testimoniales, indican que está canción fue coreada en las calles de Caracas en los meses y años posteriores a la conformación de la nueva Junta de Gobierno del año 1810.

El intendente Vicente Basadre, funcionario de la Real Hacienda que fue apresado junto al gobernador Vicente Emparan, sería quien dejaría un claro testimonio de la existencia del Gloria al Bravo Pueblo para 1810, pues entre su relato refiere que en las calles, las canciones “…convidaban a toda la América española para hacer causa común, y que tomasen a los caraqueños por modelo para dirigir revoluciones…”

Sería 71 años después, bajo el gobierno de Antonio Guzmán Blanco, cuando esta canción patriótica se decretara como himno nacional de Venezuela. Aquél 25 de mayo de 1881, un decreto presidencial daría oficialidad a una canción que se había convertido en símbolo de identidad y cohesión ciudadana. Si bien, para este momento no aparecen los nombres de los autores, la versión oficial que aparece 1883, durante los actos oficiales del centenario del natalicio del Libertador, Vicente Salias y Landaeta, son presentados como los autores oficiales de la letra y música del Gloria al Bravo Pueblo.

La polémica en algunas investigaciones

Diversas investigaciones, realizadas a fines del siglo XIX y en los años 80 del siglo XX, presentan la controversia en la autoría real del Gloria al Bravo Pueblo. Unos certifican que los autores son Salias y Landaeta, otros se le acreditan a Andrés Bello y Lino Gallardo. Esta controversia se debe a la aparición de diversas ediciones y variantes de la canción. Los investigadores y especialistas en la historia musical venezolana, colocan cada uno sus argumentos para defender cada posición y a cada autor. Sin embargo, hallazgos posteriores a estos estudios, certifican la autoría de la música a Landaeta.

Su muerte

Las diversas reseñas sobre Landaeta precisan dos fechas de su posible muerte. Unos lo ubican durante el terremoto de 1812 y otros, precisan que fue en 1814, tras ser ajusticiado por las tropas del realista José Tomás Boves. Más allá de la fecha concreta de su muerte, Landaeta dejó un legado de gran importancia dentro de la historia musical de Venezuela y en especial su nombre, junto al de Vicente Salias, ha quedado sellado en la conciencia de cada hombre y mujer de la patria venezolana que, cada vez que entona el himno nacional, se llena de orgullo y dignidad.

Simón Sánchez/VTactual

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