Desde el siglo pasado, europa se ha caracterizado por mantener gobiernos conservadores, neoliberales, con izquierdas derechistas y uno que otro ultraderechista que nunca pueden faltar en el monton.
Desde la llegada al poder del nuevo presidente francés Emmanuel Macron, muchos analistas políticos advirtieron el auge progresivo que venía teniendo la ultraderecha en toda europa y su abordaje en instituciones políticas a través del voto en la última década.
Xenófobicos, homofóbicos, ultranacionalistas, euroescépticos, populistas, neonazis y alguno que otro abiertamente violentos, son algunas de las carácteristicas de estyos grupos políticos legalmente conformados y democraticamente electos.
En grecia, el líder del partido Amanecer Dorado, Nikos Michaloliakos, está siendo investigado por un presunto delito de haber conformado una asociación criminal. Fundado en 1980, accedió al parlamento heleno en 2012, y en la actualidad es la tercera mayor fuerza en el arco legislativo griego. El propio Consejo de Europa lo catalogó de «neonazi y violento» en el año 2013.
Francia tiene al Frente Nacional, partido ultranacionalista y con una retórica populista. Poseen colaboracionistas nazis y simpatizantes del III Reich entre sus fundadores, así como antisemitas y negacionistas del Holocausto. Ataca a la inmigración y a la unión europea.
Los germanos no se quedan atrás, Alternativa para Alemania nació en 2013 como un partido euroescéptico y a finales de septiembre, mutado ya en una fuerza plenamente ultraderechista. Logró el 12,6% de los votos, aupándose a la tercera posición, por detrás tan solo de los cristianodemócratas y los socialdemócratas.
Sus vecinos austriacos tienen a el líder del Partido por la Libertad, Heinz-Christian Strache, conocido por su pasado en círculos neonazis, es el político con más posibilidades de convertirse en el próximo vicecanciller de Austria. Este partido El islamófobo y euroescéptico logró cerca del 27% de los votos, en las pasadas elecciones y quedó empatado en la segunda posición con los socialdemócratas.
Holanda con el Partido de la Libertad del islamófobo y eurófobo líder Geert Wilders y también Polonia con el Kikuz’15, una plataforma liderada por un antiguo cantante de punk, que en los últimos comicios legislativos se hizo con un 8,8 % de los votos, que en ese país no es un número menor.
El escenario político europeo se vislumbra bastante turbio, con organizaciones políticas extremistas escalando posiciones y por otro lado, pueblos intentando alcanzar objetivos justos, democráticos y libetarios.
Está claro que aún es bantante fuerte la población europea conservadora, fundamentalista y neonazi, decidida a poner «orden» a toda europa a través del establishment, que siempre trae las «mejores soluciones».

