Turquía celebra una “nueva era” con Egipto tras años de tensiones

Las frías relaciones diplomáticas entre Turquía y Egipto duran ya casi 8 años. Las dos naciones rompieron inicialmente sus lazos en 2013 después de que el primer presidente egipcio elegido democráticamente, Mohamed Morsi, apoyado durante mucho tiempo por el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan, fuera derrocado por los militares.

Según Al Jazeera, después de este período turbulento, el ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Çavuşoğlu, ha declarado que comienza un nuevo capítulo entre las dos naciones, ya que Ankara avanza en la normalización de las relaciones con El Cairo.

Como señala The Media Line, una señal reciente del viernes pasado del calentamiento de las relaciones entre Egipto y Turquía fue la oferta de Ankara de ayudar a Egipto en su crisis del Canal de Suez enviando un remolcador para facilitar el movimiento del gran barco de contenedores que bloquea el canal.

Desde Turquía

Según el ministro de Transportes e Infraestructuras, Adil Karaismailoglu, Turquía estaría dispuesta a enviar el buque de respuesta de emergencia Nene Hatun, uno de los pocos barcos en todo el mundo capaces de ayudar en una operación tan ardua, y añadió que “nos ofrecimos a ayudarles y si responden favorablemente, les enviaremos ayuda”.

Aparte de este gesto, el debate y la resolución de los dos principales problemas regionales que definían la mala relación entre Turquía y Egipto, la guerra de una década en Libia y el conflicto por las reservas en el Mediterráneo, ejemplifican las nuevas relaciones entre ambas naciones.

Según el Centro Árabe, el apoyo de Egipto al señor de la guerra libio, el general Khalifa Haftar, que ha estado tratando de obtener el control militar contra el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) reconocido por las Naciones Unidas en Trípoli, hizo que Turquía ayudara militarmente al GNA.

Esto aumentó aún más las tensiones entre Egipto y Turquía, y Egipto declaró que esta postura “afectaría negativamente a la estabilidad de la región mediterránea”. Sin embargo, tal y como afirma la Fundación Carnegie para la Paz Internacional, los informes sugieren que Egipto está dispuesto a reanudar sus estrechas relaciones con Turquía a condición de que se retire absolutamente de Libia.

De hecho, la decisión de Egipto de reabrir líneas de comunicación directas con el Gobierno de Acuerdo Nacional al que antes se oponía es un claro incentivo para que Turquía resuelva los problemas con Egipto.

Dicho esto, según Yusuf Erim, analista político jefe de TRT, la decisión de ambos países de poner fin a su conflicto en Libia se basa en un entendimiento común de que los intereses de Turquía pueden mantenerse mientras se mantiene la seguridad nacional de Egipto sin problemas, lo que a su vez ayudará a preservar la soberanía territorial del norte de África en su conjunto.

En segundo lugar, la reciente mejora de las relaciones entre Turquía y Egipto es también un notable símbolo de paz y estabilidad en la región mediterránea.

Desde los Árabes

Según el Centro Árabe, en 2015, cuando Egipto descubrió yacimientos de gas natural en las aguas del Mediterráneo, los utilizó para ejercer una influencia económica contra Turquía mediante la creación de alianzas con sus adversarios, como Chipre y Grecia.

En una entrevista concedida a Bloomberg, el portavoz presidencial turco Ibrahim Kalin afirma que Turquía avala que el conflicto en el Mediterráneo oriental puede resolverse si se prioriza una distribución equitativa de los recursos nacionales centrándose en el respeto mutuo de los derechos de los países y la legitimidad internacional.

  • Tal y como informa el Daily Sabah, el presidente Erdoğan se hace eco de este punto de vista: Egipto declaró su apuesta por la exploración de hidrocarburos en el Mediterráneo Oriental teniendo en cuenta los límites de la plataforma continental que están bajo la posesión de Turquía según su acuerdo con Libia, comunicado por la ONU.

Además, en representación del respeto de Egipto por la integridad territorial de Turquía, Egipto decidió evitar la plataforma continental de Turquía mientras se realiza la exploración sísmica. Según el diario griego Kathimerini, esta medida puede considerarse como la reticencia de Egipto a adoptar una postura en la controversia sobre el cambio continental entre Turquía y Grecia, y podría dar lugar a conversaciones de reconciliación en el futuro.

Desde hace unos días, Egipto y Turquía mantienen abiertos los canales de comunicación con la voluntad de resolver los problemas ateniéndose a los principios de no confrontación.

Si el avance hacia la normalización sigue su curso, ambas naciones pueden empezar a adoptar planes para no solo trabajar en la resolución de los problemas de Libia y del Mediterráneo Oriental, sino de los conflictos regionales en sentido amplio.

 

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