El programa de Estatus de Protección Temporal (TPS) instaurado en EEUU en 1990 parece crear cada vez más controversias en inmigrantes con permisos de estadía y de trabajo legal. Desde su creación hasta la actualidad, de 22 países se han suscrito a esta medida y 12 han salido de la lista por razones distintas.
Países como Guinea, Kuwait, Moserrat, Sierra Leona, Kosovo, Angola, Burundi, Líbano, Bosnia Herzegovina, Guinea Bissau, han salido del TPS, y tal parece que Nicaragua, El Salvador, Haití y Sudán están cerca de acompañarlos.

El presidente #DonaldTrump había avisado a finales de 2017 que los nacionales de estos últimos 4 países debían “preparar su salida” del país, y sugirió a los gobiernos receptores ajustar el “regreso y reintegración de sus ciudadanos”. Sin embargo este miércoles, un juez de California emitió una orden preliminar que bloquea la decisión por causar “daños irreparables y grandes dificultades”.
Inicialmente el TPS se creó como condición migratoria especial para conceder permisos de estadía y de trabajo legal a personas de países afectados por conflictos o desastres naturales, sin embargo al pasar de los años los huéspedes de turno de la Casa Blanca, han señalado que las condiciones originales en algunas naciones ya no existen y que por ello debe quitarse la “condición especial”.

Actualmente Somalia, Nepal y Honduras, son algunos de los países que gozan de este beneficio, pero la realidad es que con la política antiimigratoria que ha desato #DonaldTrump se desconoce hasta cuando estarán en la lista del TPS.
Quienes gozan de esta condición migratoria especial no se les entrega algún tipo de estatus permanente ni tampoco aspiraciones a ello, sin embargo se les da la libertad de transitar legalmente, ya que no pueden ser detenido por el Departamento de Seguridad Nacional ni por el Servicio de Migración y Control de Aduanas (ICE).
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