Sencillos pasos para prevenir un asalto personal o domiciliario

La intranquilidad de saber que, en cualquier momento, podemos sufrir un asalto, repercute de manera directa en nuestro estado de bienestar; generando una sensación de incomodidad que afecta al marco emocional. No importa si hablamos de robos a pie de calle, hurtos a causa de un despiste o en el propio domicilio: todos ellos trastocan transversalmente nuestra estabilidad y nos hacen sentir una desconfianza desoladora. Si bien es cierto que esto pocas veces se puede evitar, puesto que -lo queramos o no- hay gente mala en el mundo, sí tenemos la opción de protegernos para que la trascendencia sea la menor posible.

Contrata un seguro para proteger tus pertenencias

El daño psicológico de sufrir un asalto, independientemente del tipo del que estemos hablando, es uno de los mayores problemas de esta clase de situaciones. Por desgracia, una vez sucede no podemos hacer más que trabajar para superar el trauma; ahora bien, esto no es lo único que nos afecta. Un robo trastoca nuestro estado financiero y, para paliar esta situación, sí disponemos de los recursos pertinentes en el mercado: un seguro contra robo.

Las compañías aseguradoras nos ofrecen una cobertura para que, en caso de que alguien nos haya quitado nuestras pertenencias más valiosas, recibamos una compensación económica a la altura de las circunstancias. Dichos seguros suelen ser tendencia cuando vamos a viajar, fruto directo de las altas probabilidades de que nos quiten las maletas o nos asalten en lugares que no conocemos bien; por lo que, antes de subirse al avión resulta de lo más inteligente abogar por la prevención y así anticiparse a las acciones delictivas que corremos el riesgo de enfrentar una vez lleguemos a nuestro destino.

Estas cláusulas nos permiten escoger con gran libertad qué queremos asegurar exactamente. Entre los productos más solicitados, suelen estar los dispositivos móviles, las joyas que podamos llevarnos o la ropa de mayor calidad. Perder alguno de estos artículos representa un verdadero golpe para nuestra solvencia y, en aras de que esto llegue a suceder, resulta mucho más acertado anticiparse a la situación. Se trata de una inversión en seguridad que recuperamos en tranquilidad día tras día, por lo que en cuanto contratamos un seguro contra robo estamos velando por la salud emocional, respirando una invaluable paz mental.

 Protege tu vivienda ante cualquier asalto

Otro de los ámbitos en el que los robos son una constante y que verdaderamente van a dañar nuestra economía, es en el domiciliario. Durante los meses de verano, los asaltos en las casas se disparan como consecuencia de la ausencia de sus inquilinos y, para que esto no llegue a suceder, depende de nosotros blindar la casa. Una serie de medidas ante las que los delincuentes se encontrarán completamente impotentes e, incluso, tendrán el castigo correspondiente por parte de las autoridades.

En este sentido, cambiar la cerradura de la puerta -o la misma puerta- por una de última generación, representa una barrera sustancial. En caso de que la superen, con una alarma y un sistema de videovigilancia que podamos seguir en directo a través de nuestro smartphone, el ladrón será atrapado con absoluta inmediatez. Gracias a las mejores empresas de cerrajería y los dispositivos más avanzados del sector, la casa queda totalmente protegida, evitando así que el robo llegue a suceder.

Ahora bien, si aún así el delincuente ha logrado sortear todas y cada una de las trabas que le hemos puesto, los seguros contra robo vuelven a jugar un papel trascendental. Al igual que con nuestros objetos personales durante un viaje, estas cláusulas compensarán el coste de los bienes que nos han robado, al menos en materia económica. Estos seguros son, por lo tanto, un servicio integral que se adaptan a todo tipo de situaciones críticas para, en la medida de lo posible, erradicar la trascendencia del momento. Eso sí, resulta esencial estudiar el mercado en aras de dar con las mejores condiciones, aquellas que nos presentan las compañías de mayor rigor comercial y que solo piensan en nuestro bienestar. 

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