El apoyo prestado por parte del gobierno de Japón a México, a causa del terremoto ocurrido la semana pasada, no se hizo esperar. El gobierno asiático habría enviado un equipo de rescatistas en apoyo a la nación azteca que se vio gravemente afectada ante la catástrofe natural.
No obstante este lunes decidieron irse los rescatistas japoneses, sorprendidos y decepcionados por la cantidad de corrupción, malos tratos y pésima ayuda que brinda el gobierno mexicano, asegurando que la ambición y la corrupción política son desmedidas en este país y aseguraron que lo único que hicieron fue entorpecer su trabajo.

Además, mencionaron -en declaraciones a los medios- su descontento debido a que fueron «amenazados» por algunos funcionarios de la marina y la policía y dijeron que no los dejaron acercarse a las zonas más dañadas para prestar su apoyo.
El gobierno mexicano habría pedido a la embajada japonesa que este caso no saliera a la luz y que no arrojaran declaraciones a ninguno de los medios de la nación, solicitando que se dedicaran solamente a ayudar o estos serían enviados directamente a su país de origen.
Ante estos acontecimientos los japoneses decidieron partir, no sin antes pedir disculpas al pueblo mexicano, para no formar parte de lo que llamaron una «burla social».
KH

