El infanticidio que creó una leyenda urbana en México

Claudia Mijangos Arzac, salió en libertad luego de purgar una condena de 30 años de prisión. El suceso que le llevó tras las rejas se diluyó en el tiempo para la opinión pública, pero en su momento captó la atención de la gran prensa. Claudia mató a puñaladas a sus tres hijos en su residencia de Querétaro, en México.

Los medios la bautizaron como «La hiena de Querétaro», ya que a sangre fría cometió el crimen más horrendo que una madre puede cometer. La noche del 24 de abril de 1989, luego de una discusión con su ex esposo,
Alfredo Castaños Gutiérrez, Claudia tuvo una crisis emocional, producto de un padecimiento clínico que le propiciaba episodios de «ausencia mental«, en los que puede perder sensibilidad y emociones hasta llegar a hacerse o hacer daño a otros.

Claudia Mijangos meses antes del filicidio.

En medio de esa crisis, Claudia Mijangos mató a Claudia María, Ana Belén y Alfredo, sus tres hijos de 11, 9 y 6 años respectivamente. La madre procedió a acabar con la vida de cada uno de los niños, con meticulosa laboriosidad y luego de consumar el delito, puso sus cuerpos en una cama y los cubrió con una cobija, como si los acostara a dormir. Tras las primeras investigaciones se confirmó que Claudia padecía una enfermedad mental que había borrado lo ocurrido.

La ex reina millonaria

En su juventud, Claudia fue reina de belleza en Mazatlán. Provenía de una familia con mucho dinero, de la que heredó una fortuna considerable. Luego de casarse con el padre de sus tres hijos, se mudó a Querétaro, donde vivió hasta el momento del fatídico suceso.

Claudia Mijangos junto a su ex esposo Alfredo Castaños

Diferentes testimonios aseguran que Claudia padecía de perturbación de la personalidad tipo paranoide, condición agravada por una caída que tuvo de niña. Era una mujer muy religiosa y, según narran las investigaciones de su caso, sostuvo una relación amorosa extramatrimonial con el cura del colegio de sus hijos, de nombre Ramón. El padre de los niños habría descubierto esa relación.

Al momento de cometer el crimen, Mijangos Arzac tenía 33 años y no tenía conciencia de haber matado a sus hijos. Según aseguró a los agentes policiales, ella tenía que ir a buscarlos a la escuela, donde los niños la esperaban. La tragedia de esa familia, convirtió su casa en un lugar atractivo para turistas e interesados en fenómenos paranormales. Muchos aseguran que la vivienda está embrujada.

El 408 de la calle Hacienda del Vegil, resiencia donde ocurrió la tragedia. Hoy se le adjudican historias de brujería y apariciones.

La defensa logró que Claudia cumpliera su condena en el anexo psiquiátrico del Centro Femenil de Readaptación Social de Ciudad de México, del que fue liberada el 24 de abril de 2019. La mujer, que hoy tiene 62 años, tendrá que someterse a medicación y revisión psicológica de por vida.

RB

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